Tomado de ACI Prensa.
Ciudad del Vaticano. Con motivo de la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebra este 24 de enero, día en que la Iglesia recuerda a San Francisco de Sales, el Papa León XIV envió un mensaje en el que pide a los comunicadores que no renuncien a su propio pensamiento en la era de la inteligencia artificial (IA).
“El rostro y la voz son rasgos únicos y distintivos de cada persona”, dice León XIV en su mensaje titulado Custodiar voces y rostros humanos. Ambos “son sagrados” porque vienen de Dios, que nos llamó a la vida con su Palabra eterna, que pudimos “ver y escuchar directamente” en la voz y el rostro de Jesús, el Hijo de Dios.
“Si no nos protegemos, la tecnología digital corre el riesgo de alterar radicalmente algunos de los pilares fundamentales de la civilización humana, que a veces damos por sentados”, escribió el Papa.
“Al simular voces y rostros humanos, sabiduría y conocimiento, conciencia y responsabilidad, empatía y amistad, los sistemas conocidos como inteligencia artificial no solo interfieren en los ecosistemas de información, sino que también invaden el nivel más profundo de la comunicación: las relaciones entre personas”, añadió.
En ese sentido, asegura que el desafío humano “no es tecnológico, sino antropológico”. Proteger los rostros y las voces es “protegernos a nosotros mismos”, dijo.
“Aprovechar las oportunidades que ofrecen la tecnología digital y la inteligencia artificial con valentía, determinación y discernimiento no significa ocultarnos problemas críticos, opacidades y riesgos”, explicó el Papa León.
No renuncies a tu propio pensamiento
El Papa advirtió de los algoritmos en plataformas digitales que “recompensan las emociones espontáneas y penalizan las expresiones humanas que requieren más tiempo, como el esfuerzo de comprensión y reflexión”.
“Al confinar a grupos de personas en burbujas de consenso e indignación fáciles, estos algoritmos debilitan la capacidad de escuchar y pensar críticamente, y aumentan la polarización social”, dijo el Santo Padre.
A todo esto, continúa el Papa, se le suma una “confianza ingenua y acrítica en la inteligencia artificial como un ‘amigo’ omnisciente, el dispensador de toda la información, el depositario de todos los recuerdos, el ‘oráculo’ de todos los consejos”.
“Todo esto puede erosionar aún más nuestra capacidad de pensar analítica y creativamente, comprender el significado y distinguir entre sintaxis y semántica”, señaló.
Aunque la IA “puede brindar apoyo y asistencia” en diversas tareas de la comunicación, “eludir el esfuerzo de nuestro propio pensamiento y conformarnos con una compilación estadística artificial corre el riesgo de erosionar nuestras capacidades cognitivas, emocionales y de comunicación a largo plazo”.
“En los últimos años, los sistemas de inteligencia artificial han tomado cada vez más el control de la producción de textos, música y vídeos. Gran parte de la industria creativa humana corre el riesgo de ser desmantelada y reemplazada por la etiqueta Impulsado por IA, transformando a las personas en meros consumidores pasivos de ideas irreflexivas, productos anónimos, no autorizados y despreciados”, aseguró León XIV.
“Mientras tanto, las obras maestras del genio humano en la música, el arte y la literatura se reducen a meros campos de entrenamiento para las máquinas”, añadió.
En ese sentido, invitó a profundizar en lo que puede hacer el ser humano, “creciendo en humanidad y conocimiento”, para usar sabiamente estas “poderosas herramientas” ahora a nuestro servicio. Para el Papa, es imprescindible que los frutos del conocimiento lleguen tras “el esfuerzo de involucrarnos, investigar y asumir nuestra responsabilidad personal”.
“Renunciar al proceso creativo y entregar nuestras funciones mentales e imaginación a las máquinas, sin embargo, significa enterrar los talentos que hemos recibido para crecer como personas en relación con Dios y los demás. Significa ocultarnos y silenciar nuestras voces”, expresó.
Un reto por delante
El Papa León advirtió que “el riesgo es grande” y que la IA puede incluso llegar a fabricar “realidades” paralelas, apropiándose “de nuestros rostros y voces”.
“Estamos inmersos en una multidimensionalidad donde cada vez es más difícil distinguir la realidad de la ficción”, escribió.
“El reto que tenemos ante nosotros no es frenar la innovación digital, sino guiarla, conscientes de su naturaleza ambivalente. Nos corresponde a cada uno alzar la voz en defensa de los seres humanos, para que podamos integrar estas herramientas como aliados”, dijo el Santo Padre.
Esto solo puede lograrse a través de tres pilares: “responsabilidad, cooperación y educación”, especialmente desde las grandes empresas de IA en el mundo. Además, los medios de comunicación y los periodistas “no pueden permitir que algoritmos empeñados en ganar a toda costa unos segundos extra de atención prevalezcan sobre sus valores profesionales, centrados en la búsqueda de la verdad”.
“La confianza pública se gana con precisión y transparencia, no buscando ningún tipo de interacción. El contenido generado o manipulado por IA debe estar claramente identificado y diferenciado del contenido creado por humanos”, aseguró.
“Necesitamos el rostro y la voz para expresar de nuevo a la persona. Necesitamos valorar el don de la comunicación como la verdad más profunda de la humanidad, hacia la que también debemos orientar toda innovación tecnológica”, concluyó el Papa.















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