Santo Domingo.– El decano de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Dr. Gerardo Roa, lamentó profundamente el fallecimiento del ingeniero Ramón Alburquerque, al considerar que su partida constituye una pérdida sensible no solo para sus familiares y allegados, sino para la vida intelectual, política y académica de la República Dominicana.
“Con la muerte de Ramón Alburquerque, el país pierde uno de sus mejores activos intelectuales”, expresó Roa, al destacar una trayectoria pública marcada por el rigor técnico, la integridad ética y una visión estratégica orientada al desarrollo nacional.
El decano resaltó que Alburquerque ocupó posiciones clave en la administración pública, entre ellas ministro de Economía, Planificación y Desarrollo; presidente de la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa); presidente de la Comisión Nacional de Energía y titular de la Comisión Nacional Técnica Forestal (CONATEF), desde donde impulsó políticas dirigidas al fortalecimiento institucional y al uso responsable de los recursos estratégicos del país.
En el plano legislativo, subrayó su papel como senador por la provincia Monte Plata y como presidente del Senado de la República en tres períodos, etapa en la que contribuyó de manera decisiva al debate democrático, la modernización del trabajo parlamentario y la defensa del interés nacional.
Roa enfatizó que la figura de Ramón Alburquerque trasciende los cargos desempeñados, al encarnar una auténtica vocación de servicio público sustentada en el pensamiento crítico, el diálogo plural y un profundo sentido de responsabilidad histórica. En ese sentido, afirmó que su ausencia deja un vacío difícil de llenar en la institucionalidad democrática y en la cultura política dominicana.
Finalmente, el decano extendió, en nombre de la comunidad académica, sus más sinceras condolencias a los familiares, amigos y colaboradores del ingeniero Ramón Alburquerque, e hizo un llamado a honrar su memoria preservando los valores de integridad, compromiso cívico y excelencia intelectual que guiaron su vida pública, confiando en que su legado perdurará como referente ético e intelectual para las presentes y futuras generaciones.












Deja una respuesta