El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informa que, al evaluar el mercado de trabajo desde la perspectiva del promedio anual de los cuatro trimestres, los últimos resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (Encft) arrojan que la economía dominicana registró un aumento de 133,915 trabajadores netos respecto al promedio de los cuatro trimestres de 2024, explicado principalmente por el aumento de los trabajadores formales, es decir, los asalariados que tienen acceso a los beneficios de la seguridad social vía su ocupación y los independientes cuya unidad de producción cuenta con Registro Nacional de Contribuyente (RNC), indistintamente de la actividad económica que realicen. El aumento de los trabajadores formales representó el 98.5% (131,901) de los nuevos ocupados netos. De esta manera, la informalidad total promedió 54.1% en 2025, inferior en 1.4 puntos porcentuales respecto al 55.5% del año 2024.
En tanto que la tasa de ocupación (TO) promedió 62.9% y la tasa global de participación (TGP) 66.2%, alcanzando ambos el valor histórico más alto en sus respectivas series anuales, niveles que le reflejan una alta ocupación y participación relativa en el mercado laboral en el contexto de la región. Respecto a la tasa de desocupación abierta (SU1), la misma representó en promedio anual el 5.0% de la población económicamente activa en los cuatro trimestres de 2025.
Al cuarto trimestre de 2025 el total de ocupados de la economía dominicana (incluyendo los formales e informales) alcanzó los 5,168,878 trabajadores, para un incremento interanual de 2.3%, equivalente a 117,948 nuevos ocupados netos con respecto a octubre-diciembre de 2024. Con este resultado, la tasa de ocupación (TO), es decir la relación entre el total de ocupados y la población en edad de trabajar (PET), se situó en 62.8% al cierre del 2025, superando en 0.5 puntos porcentuales a la tasa observada en el cuarto trimestre del año 2024. Cabe destacar que la generación de empleos estuvo concentrada principalmente en la población femenina.

En términos de composición de la generación de empleos se observa que, del incremento de 117,948 ocupados netos en los últimos doce meses, los formales aportaron un total de 85,764 ocupados, equivalentes al 72.7%, mientras que los informales aumentaron en 32,184 trabajadores (27.3%). En este sentido, la tasa de informalidad total fue de 54.2% en el cuarto trimestre de 2025, registrando una reducción interanual de 0.6 puntos porcentuales respecto al 54.8% observado en igual período de 2024.

De manera particular, la ocupación en la economía dominicana ha evidenciado un crecimiento sostenido, explicado principalmente por el aumento de los trabajadores formales en los años recientes, es decir, los asalariados que tienen acceso a los beneficios de la seguridad social vía su ocupación y los independientes cuya unidad de producción cuenta con Registro Nacional de Contribuyente (RNC), indistintamente de la actividad económica que realicen. Al analizar el comportamiento de la tasa de informalidad, se observa que la misma se ubica en 54.2% en octubre-diciembre 2025, 4.7 puntos porcentuales menor al máximo histórico de 58.9% experimentado durante la pandemia del Covid-19 y 0.6 puntos porcentuales por debajo del nivel de 54.8% observado en octubre-diciembre de 2024.

Al comparar el estado de la informalidad laboral en América Latina, se aprecia que este fenómeno sigue siendo uno de los retos más persistentes del mercado de trabajo regional, tal como lo destaca la Organización Internacional del Trabajo en su Panorama Laboral 2025. A pesar de mantener una senda descendente desde 2021, aún persisten factores estructurales que mantienen el promedio de informalidad en la región en alrededor de 47%, es decir, afecta a casi la mitad de las personas ocupadas, con diferencias significativas entre los 12 países con estadísticas metodológicamente comparables. En ese tenor, en países como Bolivia, Perú y Ecuador la informalidad se encuentra en 70% o más y en otros como Uruguay y Chile las tasas son menores al 30%. En el caso de República Dominicana el dato se ubica en torno a la mediana de la región.

Resulta oportuno destacar que la generación de nuevos ocupados netos, principal fuente de los ingresos corrientes de los hogares ha contribuido a mejorar el bienestar de la población. En ese sentido el aumento en los ingresos laborales, combinado con los programas sociales se han reflejado en un aumento del poder adquisitivo de los sectores más vulnerables de la población, permitiéndoles a cada vez más dominicanos superar el umbral de la pobreza monetaria.

En lo referente al desempleo, la tasa de desocupación abierta (indicador de subutilización SU1), definida como el porcentaje de los desocupados que están buscando activamente trabajo como proporción de la fuerza laboral, se ubicó en 5.0% en octubre-diciembre de 2025, para una variación de 0.2 puntos porcentuales con respecto al mismo trimestre del año anterior.
En cuanto a la tasa de subutilización de la fuerza de trabajo SU3, indicador equivalente a la antigua tasa de desocupación ampliada, que toma en consideración tanto a los desocupados abiertos (buscando activamente trabajo) como a las personas que estarían dispuestas a trabajar si se les ofrece un empleo, la misma se situó en 9.2% en octubre-diciembre de 2025, disminuyendo en 0.2 puntos porcentuales con respecto a octubre-diciembre de 2024.

En tanto que la población inactiva, compuesta por aquellos en edad de trabajar que no se encuentran ocupados ni en búsqueda activa de trabajo, como son aquellos con responsabilidades familiares o quehaceres del hogar, estudiantes y personas con condiciones de salud permanentes o temporales, entre otros, se situó en 2,786,496 personas en el cuarto trimestre de 2025, para una tasa de inactividad de 33.9%, inferior en 0.7 puntos porcentuales respecto al 34.6% registrado en el trimestre octubre-diciembre de 2025.
Finalmente, a pesar del desafiante contexto macroeconómico internacional, al realizar un balance en el análisis de los indicadores de la fuerza de trabajo al cierre del año 2025, se evidencia un desempeño favorable del mercado laboral con una tasa de ocupación cercana a su nivel máximo e indicadores de desocupación en torno a los mínimos históricos desde el inicio de la serie estadística de la Encft en el año 2014.














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