SANTO DOMINGO ESTE – Bajo un cielo de esperanza y el rugir de las olas, la Diócesis Stella Maris celebró este Domingo de Resurrección una manifestación de fe sin precedentes. La jornada, titulada “La Gran Concentración”, unió a miles de fieles de todas las parroquias de las Zonas Pastorales para proclamar con júbilo la victoria de la vida sobre la muerte.
Un Mensaje desde las Alturas y el Río Ozama
La celebración rompió los esquemas tradicionales con un despliegue simbólico que alcanzó todos los rincones de la comunidad:
* Proclamación Aérea: Alrededor del mediodía, un helicóptero surcó los cielos portando la bandera de ¡RESUCITÓ!. Este signo poderoso recordó a los presentes que la victoria de Cristo trasciende todo límite, invitando a la feligresía a elevar su fe y anunciar con valentía la Buena Noticia.
* Misión Marítima: Con gran alegría pascual, se llevó a cabo el tradicional «bandereo» por mar encabezado por Mons. Manuel Antonio Ruiz. Entre cantos y banderas, la embarcación proclamó desde las aguas que ¡Cristo ha resucitado!, llevando un mensaje de esperanza que camina con su pueblo.
Encuentro en el Parque de las Lilas
El punto culminante de la tarde tuvo lugar a las 3:00 p.m. con la salida del Helicóptero, el arribo del barco y la congregación masiva en el Dique de Los Mina Sur y luego en el Parque de las Lilas, ubicado en las proximidades de las capillas de la Parroquia Santa Luisa de Marillac.
En este emblemático espacio de la Zona Pastoral de Los Mina, Mons. Manuel Ruiz lideró a la comunidad en una manifestación viva de fe, donde los corazones llenos de esperanza celebraron la victoria definitiva sobre la muerte.
> «Que esta imagen de Jesús Resucitado en el aire y en nuestras aguas quede en nuestros corazones como un llamado a elevar nuestra fe. Hoy más que nunca proclamamos: ¡Él vive y reina por siempre!», manifestó la Diócesis durante el encuentro.
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Sobre la Celebración
«La Gran Concentración» se consolida como el evento cumbre de la Pascua para la comunidad de Los Mina, reafirmando el compromiso de la Iglesia de llevar el mensaje de Jesús vivo a cada rincón, uniendo a la familia dominicana en un solo grito de alegría.
¡Aleluya! Cristo vive y camina con su pueblo.













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