HOUSTON (AP) — Tras salir de detrás de la Luna, los astronautas de la misión Artemis II encaminaron su cápsula a casa el lunes por la noche después de contemplar vistas magníficas de la cara oculta del satélite nunca antes presenciadas a simple vista y establecer un nuevo récord de distancia para la humanidad.
El sobrevuelo de siete horas fue el punto culminante del primer regreso de la NASA a la Luna desde la era del proyecto Apolo, en esta ocasión con tres estadounidenses y un canadiense, un paso más en pos de lograr caminar sobre el polo sur lunar en sólo dos años.
Pero primero Artemis II obtuvo un premio, y el derecho a presumir.
Esta misión superó el récord de distancia de 400.171 kilómetros (248.655 millas) establecido por el Apolo 13 en abril de 1970, apenas antes de que comenzara el sobrevuelo y las intensas observaciones lunares.
Momentos después de romper el récord del Apolo 13, los astronautas pidieron permiso para nombrar dos nuevos cráteres lunares ya observados. Propusieron Integrity, el nombre de su cápsula, y Carroll en honor a la esposa del comandante Reid Wiseman, que murió de cáncer en 2020. Wiseman lloró cuando Hansen hacía la solicitud al Control de la Misión, y los cuatro astronautas se abrazaron entre lágrimas.
“Una vista tan majestuosa aquí afuera”, transmitió por radio Wiseman una vez que recuperó la compostura y comenzó a tomar fotos. Los astronautas informaron que lograron capturar la Luna y la Tierra en la misma toma, y comentaban continuamente a los científicos en Houston sobre lo que estaban viendo.
Algunos picos eran tan brillantes, señaló el piloto Victor Glover, que parecían como si estuvieran cubiertos de nieve. Además de fotografiar las escenas con cámaras Nikon de alta potencia, los astronautas también sacaron sus iPhones para algunas tomas improvisadas.














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