La Policía Nacional profundiza en una línea de investigación que apunta a que la muerte del chofer municipal Deivy Carlos Abreu Quezada estaría relacionada con un conflicto de carácter social originado, presuntamente, por una deuda económica.
De acuerdo con las autoridades, esta hipótesis forma parte de varias vertientes que se analizan en torno al caso, en un esfuerzo por esclarecer las circunstancias que rodearon el hecho. El vocero policial, Diego Pesqueira, explicó que tanto la institución como el Ministerio Público manejan informaciones que sugieren que la víctima habría sido interceptada por varios individuos en medio de una situación vinculada a compromisos económicos pendientes.
Pesqueira precisó que se trata de versiones que aún están bajo verificación, pero que han cobrado relevancia dentro del proceso investigativo. En ese sentido, indicó que las indagatorias continuarán profundizándose para determinar si efectivamente el conflicto que derivó en el crimen tuvo su origen en una deuda.
El portavoz enfatizó que, sin importar el motivo que haya desencadenado el suceso, el caso ha sido catalogado como de alta prioridad por las autoridades, quienes mantienen activos los operativos y diligencias correspondientes para garantizar que se haga justicia.
Según el informe preliminar, Abreu Quezada fue interceptado y agredido físicamente, recibiendo una herida punzocortante en el muslo derecho, la cual le ocasionó la muerte. En el marco de las acciones policiales, se logró ocupar el arma blanca que habría sido utilizada en el hecho, así como una motocicleta presuntamente vinculada al mismo.
En relación con el caso, las autoridades han sometido a la justicia a varias personas, contra quienes fue solicitada medida de coerción. Se trata de Adony Antonio Ureña Ventura, Andrés Monclu González, Carlos Andrés Roa Morán, Miguel García Balbuena, Joanfry Joel Núñez, Juan Carlos Soto Ortiz y Kevin Francisco Metz Cruz, señalados como presuntos implicados en el suceso.













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