Ministerio Público pide prisión preventiva contra cabo por muerte de coronel retirado en La Ciénaga

Santo Domingo. El Ministerio Público requirió la imposición de prisión preventiva como medida de coerción en contra del cabo de la Policía Nacional, Elpidio Antonio Acosta, a quien se le atribuye la presunta responsabilidad en la muerte no intencional del teniente coronel retirado de esa misma institución, Carmelo Polanco, en un hecho ocurrido en el sector La Ciénaga, del Distrito Nacional.

La acusación fue formalizada mediante el depósito de la solicitud ante la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional, instancia que tendrá a su cargo conocer la petición en las próximas horas o días, en el marco del proceso judicial abierto tras el incidente.

De acuerdo con los elementos expuestos por el órgano persecutor, el agente fue detenido inmediatamente después del suceso, ocurrido la noche del pasado domingo, cuando el oficial en condición de retiro resultó impactado por un proyectil mientras se encontraba compartiendo en un ambiente familiar. A pesar de haber sido trasladado con urgencia a un centro de salud y sometido a intervención quirúrgica, posteriormente perdió la vida a consecuencia de la herida sufrida.

El expediente detalla que el hecho se produjo alrededor de las 10:20 de la noche del 10 de mayo, momento en el cual la víctima participaba en la celebración del cumpleaños de su madre, en un entorno doméstico en el referido sector capitalino.

Las investigaciones preliminares indican que una patrulla policial adscrita a la unidad Topo, integrada por varios agentes, entre ellos el imputado, se desplazaba por la zona en labores operativas de localización de un supuesto prófugo de la justicia. En ese contexto, al pasar frente a la residencia donde se desarrollaba la actividad familiar, se habrían escuchado dos detonaciones provenientes del vehículo oficial, resultando herido el oficial retirado.

Posteriormente, los agentes procedieron a trasladar al lesionado al Hospital Docente de la Policía Nacional, donde recibió atención médica especializada, sin que pudiera sobrevivir a la gravedad de la herida por arma de fuego.

Según lo establecido por el Ministerio Público, el propio cabo Acosta entregó de manera voluntaria su arma de reglamento y alegó que el disparo se produjo de forma accidental mientras manipulaba el arma de fuego asignada.

Las diligencias investigativas incluyeron una inspección técnica de la escena del suceso, determinándose que el proyectil habría sido disparado desde el interior del vehículo policial, con trayectoria hacia el exterior por el lado derecho.

Asimismo, los análisis realizados por la Policía Científica revelaron la presencia de residuos de pólvora en el arma del imputado, mientras que el informe balístico del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) concluyó que el proyectil extraído del cuerpo de la víctima guarda correspondencia con los disparos de prueba efectuados con el arma ocupada al agente, lo que refuerza la línea investigativa del caso.

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