Ciudad del Vaticano. En un emotivo mensaje pronunciado durante la audiencia general celebrada este miércoles en la plaza de San Pedro, el papa León XIV elevó una plegaria para que Dios ilumine las conciencias de la humanidad y aleje al mundo de la injusticia, la violencia y los conflictos bélicos que continúan afectando a distintas regiones del planeta.
Ante miles de fieles congregados en el Vaticano, el pontífice estadounidense exhortó a reflexionar sobre la necesidad de recuperar los valores de la paz, la fraternidad y la convivencia humana, al tiempo que pidió la intervención divina para transformar los corazones y renovar espiritualmente a la sociedad.
Durante su intervención, León XIV recordó que este año se conmemoran cuatro décadas de la publicación de la encíclica Dominum et Vivificantem, escrita por Juan Pablo II, documento en el que el entonces pontífice resaltaba el papel del Espíritu Santo como “Luz de los corazones” y guía espiritual capaz de ayudar a la humanidad a distinguir entre el bien y el mal.
Inspirado en ese mensaje, el papa pidió a Dios “despertar las conciencias humanas con sus dones” para apartarlas de caminos marcados por la injusticia, la agresión y la guerra, además de renovar “el rostro de la tierra” en medio de un contexto internacional cargado de tensiones y conflictos armados.
El líder de la Iglesia católica también aprovechó la audiencia para reiterar su preocupación por la situación que atraviesan varias naciones del Oriente Medio, región que, según expresó, vuelve a verse golpeada por escenarios de violencia e inestabilidad.
Antes de iniciar la catequesis central de la jornada, el pontífice saludó públicamente al líder de la Iglesia armenia, Aram I, quien se encontraba presente en la plaza de San Pedro como parte de una visita oficial al Vaticano.
En ese contexto, León XIV invitó a los fieles a unirse en oración por la paz en el Líbano y en toda la región de Oriente Medio, advirtiendo que la violencia y los enfrentamientos armados continúan provocando sufrimiento e incertidumbre entre millones de personas.
Asimismo, el papa valoró la visita de Aram I como un gesto significativo para fortalecer los vínculos de fraternidad y entendimiento entre ambas Iglesias, destacando la importancia del diálogo y la unidad entre las distintas confesiones cristianas.
“Esta visita fraterna representa una oportunidad importante para consolidar los lazos de unidad que ya existen entre nosotros, mientras avanzamos hacia una plena comunión entre nuestras Iglesias”, expresó el pontífice al dirigirse al líder religioso armenio.
Las palabras de León XIV se producen en medio de crecientes llamados internacionales a favor de la paz y del cese de los conflictos armados que afectan diversas regiones del mundo, especialmente en zonas marcadas por crisis humanitarias y tensiones geopolíticas.














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