Santo Domingo, República Dominicana, 11 de julio de 2026.– En un ambiente de profunda fe, alegría y acción de gracias, la Diócesis de Stella Maris celebró la Solemne Ordenación Presbiteral de Fray Pierre Wisler Beaugé, OFM, miembro de la Orden de los Frailes Menores (Franciscanos), durante una Eucaristía celebrada en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, que congregó a cientos de fieles, religiosos, sacerdotes, familiares y representantes de diversas comunidades eclesiales.
La celebración eucarística fue presidida por Monseñor Manuel Antonio Ruiz de la Rosa, obispo de la Diócesis de Stella Maris, quien confirió el sacramento del Orden al nuevo presbítero, acompañado por un numeroso presbiterio diocesano y franciscano, diáconos, religiosos y religiosas, así como fieles procedentes de distintas parroquias de la diócesis y miembros de la comunidad haitiana residente en la República Dominicana.
Autoridades eclesiásticas presentes
Entre las autoridades presentes se encontraban Fray Edgardo Pérez, OFM, ministro provincial de la Provincia Nuestra Señora de Guadalupe de Centroamérica, Panamá y el Caribe; Fray Daniel Coyoy, OFM, secretario provincial; el Padre Alejandro Valera, vicario general de la Diócesis de Stella Maris; y Fray Víctor Valero, OFM, párroco de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, comunidad que acogió esta significativa celebración.
También participaron los frailes de la Fraternidad Franciscana de la Parroquia San Antonio de Padua, de Bonao, junto a los sacerdotes Padre Felipe Rivera, procedente de El Salvador; Padre Espady Alillon; Padre Noel Ramírez; Padre Levien Meril; así como los sacerdotes invitados Padre Dumy, de la Congregación de la Misión (Padres Vicentinos); Padre Dominique; Padre Catón y Fray Víctor Manuel Acosta, además de otros presbíteros, diáconos, religiosos y religiosas que se unieron a esta solemne celebración.

Un llamado que nace del amor de Dios
Al inicio del rito de ordenación, Fray Edgardo Pérez, OFM, presentó oficialmente al candidato y solicitó al obispo conferirle el Orden Presbiteral, dando testimonio de su idoneidad, después del correspondiente discernimiento realizado por la Provincia Franciscana y la consulta al Pueblo de Dios.
Durante la homilía, Monseñor Manuel Antonio Ruiz de la Rosa recordó que toda vocación nace de la iniciativa de Dios, quien llama, fortalece y acompaña a quienes elige para servir a su Iglesia.
Meditando las lecturas proclamadas, exhortó al nuevo sacerdote a vivir un ministerio cimentado sobre Jesucristo, sostenido por la oración, la confianza en el Señor y el testimonio de San Francisco de Asís.
“Tu sacerdocio tiene que estar cimentado sobre la roca que es Jesucristo. No temas; Dios es tu fortaleza.”
El obispo animó al nuevo presbítero a permanecer firme ante las dificultades, recordándole que la gracia de Dios siempre completa las limitaciones humanas y fortalece a quienes responden con generosidad a su llamado.
El solemne rito de la ordenación
Tras la homilía, el ordenando manifestó públicamente su voluntad de ejercer el ministerio sacerdotal y prometió obediencia al obispo y a sus legítimos superiores.
La celebración continuó con la Letanía de los Santos, la postración del elegido, la imposición de las manos por parte del obispo y de todos los presbíteros presentes, seguida de la Plegaria de Ordenación, momento culminante mediante el cual Fray Pierre Wisler Beaugé recibió el sacramento del Orden.
Posteriormente fue revestido con la estola y la casulla sacerdotal, recibió la unción de sus manos con el Santo Crisma y el obispo le entregó la patena y el cáliz, signos del ministerio que ejercerá en la celebración de la Eucaristía y al servicio del Pueblo de Dios.
La celebración prosiguió con la Liturgia Eucarística, en la que el nuevo sacerdote concelebró por primera vez el Santo Sacrificio de la Misa, acompañado por el obispo y el presbiterio.
Un emotivo mensaje de gratitud
Al finalizar la celebración, el padre Pierre Wisler Beaugé, OFM expresó su profundo agradecimiento a Dios por el don de la vocación sacerdotal, reconociendo que su camino ha sido sostenido por la misericordia divina y por el acompañamiento de muchas personas.
Agradeció especialmente a Monseñor Manuel Antonio Ruiz de la Rosa, por conferirle el sacramento del Orden; a Fray Edgardo Pérez, OFM, ministro provincial; a Fray Daniel Coyoy, OFM, secretario provincial; al Padre Alejandro Valera, vicario general de la Diócesis de Stella Maris; y a Fray Víctor Valero, OFM, párroco de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, por su cercanía, acompañamiento y apoyo para la realización de esta celebración.
Asimismo, manifestó su gratitud a todos los frailes franciscanos, sacerdotes concelebrantes, diáconos, religiosos y religiosas, formadores, benefactores, agentes de pastoral, servidores de la liturgia, equipos de comunicación, coro, ministros extraordinarios, monaguillos y fieles de la comunidad parroquial, así como a su familia —especialmente a su madre y hermanos— y a todos aquellos que, con su oración y testimonio, han fortalecido su vocación.
En un momento especialmente emotivo, el nuevo sacerdote dirigió unas palabras en su lengua materna a sus familiares y a la comunidad de Haití, agradeciendo el apoyo recibido durante todo su proceso vocacional y asegurando que esta ordenación también pertenece a quienes, desde la distancia, han sostenido su camino con sacrificio, esperanza y fe.
Una vocación vivida al estilo de San Francisco
En su intervención, Fray Edgardo Pérez, OFM, exhortó al nuevo sacerdote a vivir su ministerio desde la identidad franciscana, caracterizada por la fraternidad, la humildad, la cercanía y el servicio.
“Recuerda siempre que tu ser presbítero lo vivirás desde tu identidad de fraile menor. Si permaneces cercano, fraterno y servidor de todos, darás frutos que permanecerán para siempre.”
Asimismo, agradeció a la Diócesis de Stella Maris por la acogida brindada a la comunidad franciscana y renovó el compromiso de la Orden de los Frailes Menores con la misión evangelizadora de la Iglesia.
Al concluir la Eucaristía, la comunidad haitiana presente entregó un reconocimiento al nuevo sacerdote como muestra de cariño, gratitud y cercanía, gesto que fue recibido con un prolongado aplauso por toda la asamblea.
Una nueva bendición para la Iglesia
Con la ordenación de Fray Pierre Wisler Beaugé, OFM, la Diócesis de Stella Maris y la Orden de los Frailes Menores dan gracias a Dios por el don de un nuevo sacerdote, llamado a anunciar el Evangelio, celebrar los sacramentos y servir con alegría, humildad y espíritu franciscano al Pueblo de Dios.
La celebración concluyó con la bendición solemne impartida por Monseñor Manuel Antonio Ruiz de la Rosa y un fraterno compartir entre los familiares del nuevo presbítero, los religiosos, sacerdotes e invitados, quienes se unieron para agradecer al Señor por este nuevo pastor que, desde hoy, inicia su ministerio sacerdotal al servicio de la Iglesia.













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