Devighat, Nepal.— Las labores de rescate se intensificaron este jueves en distintas zonas de la frontera entre Nepal y China, luego de que un gigantesco torrente de agua y lodo arrasara comunidades enteras tras un presunto colapso glaciar en la región del Himalaya.
El desastre ha dejado al menos 353 personas fallecidas y más de 1,300 desaparecidas, de acuerdo con las autoridades citadas por Associated Press, mientras cientos de familias permanecen desplazadas y los equipos de emergencia enfrentan serias dificultades para acceder a las áreas devastadas.
Videos difundidos tras la tragedia muestran la fuerza de la crecida, que arrastró viviendas, vehículos, puentes y otras infraestructuras. En algunos sectores, el lodo llegó a cubrir hasta los segundos pisos de edificaciones, dejando una estampa de destrucción generalizada.
Carreteras y puentes complican el rescate
En Nepal, las inundaciones destruyeron decenas de puentes y ocasionaron daños en unos 40 kilómetros de carreteras, situación que ha obligado al Ejército a recurrir a helicópteros para evacuar sobrevivientes y trasladar heridos hacia Katmandú.
Más de un centenar de personas han sido rescatadas mediante operaciones aéreas, mientras los cuerpos de algunas víctimas fueron localizados cientos de kilómetros río abajo.
La Cruz Roja de Nepal indicó que la respuesta comienza a pasar de las operaciones de rescate inmediato a una fase de asistencia humanitaria de mayor alcance. Alrededor de 1,200 personas tuvieron que abandonar sus hogares en al menos tres comunidades.
Tíbet también enfrenta una situación crítica
Del lado chino, las autoridades reportaron tres fallecidos y 558 desaparecidos en el Tíbet. El área cercana al paso fronterizo de Gyirong quedó cubierta por grandes cantidades de sedimentos, mientras continúan las lluvias y persiste el peligro de nuevos deslizamientos.
La situación se agravó por la formación de un lago de contención en la confluencia de dos ríos, que amenaza con desbordarse y provocar una nueva crecida.
China desplegó personal y recursos militares para apoyar las labores de emergencia, mientras el primer ministro Li Qiang se trasladó a Gyirong para supervisar la respuesta.
Extranjeros entre los desaparecidos
La tragedia también afecta a numerosos ciudadanos extranjeros. La Junta de Turismo de Nepal informó que 517 extranjeros figuran entre las personas desaparecidas, procedentes de más de 30 países.
Entre ellos se encuentran ciudadanos de India, Estados Unidos, Ucrania, Reino Unido, Sudáfrica y Japón. También se teme por personas que se encontraban en la zona como parte de peregrinaciones hacia el monte Kailash, considerado sagrado por varias religiones asiáticas.
China, por su parte, informó que cerca de 100 ciudadanos chinos permanecen desaparecidos del lado nepalí.
Colapso glaciar, posible origen de la tragedia
Los primeros reportes atribuyeron el fenómeno a un movimiento sísmico, pero posteriormente el Servicio Geológico de Estados Unidos modificó su evaluación y señaló que se habría tratado de un colapso glaciar de magnitud 5,2, cuyos escombros fueron arrastrados por los cauces.
Especialistas del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas también consideraron probable que una avalancha procedente de un glaciar provocara la inundación repentina.
El episodio vuelve a poner bajo alerta a las comunidades asentadas en el Himalaya, una región particularmente expuesta a inundaciones y deslizamientos debido al calentamiento global y al acelerado derretimiento de los glaciares.
Ante la magnitud de la emergencia, Naciones Unidas anunció la liberación de 2 millones de dólares de su Fondo Central de Respuesta a Emergencias para contribuir con asistencia médica, alojamiento y suministro de agua a las poblaciones afectadas.













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