MONTEVIDEO.– El papa León XIV llegó este viernes a Uruguay para comenzar una gira por tres países de Sudamérica, en un recorrido que marca su primera visita al territorio desde su elección como pontífice y se produce menos de un mes después de someterse a una intervención pulmonar.
El avión papal aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Carrasco, en Montevideo, tras un vuelo de casi 14 horas desde Roma. El presidente uruguayo, Yamandú Orsi, acudió a recibirlo. La llegada representa la primera visita de un papa a Uruguay en casi cuatro décadas, desde que Juan Pablo II viajó a esa nación en 1988.
La agenda de León XIV continuará en Argentina, país natal de su antecesor, el fallecido papa Francisco, quien no llegó a visitarlo durante sus 12 años de pontificado. La última etapa será Perú, nación de la que el actual obispo de Roma posee ciudadanía y donde ejerció durante dos décadas su labor como misionero y obispo.
El recorrido por Uruguay contempla tres días de actividades, entre ellas un encuentro con comunidades de un sector afectado por la violencia de pandillas y celebraciones eucarísticas en Paysandú, a unos 375 kilómetros de Montevideo, y en la ciudad de Florida, situada aproximadamente a 100 kilómetros de la capital.
Una gira en medio de su recuperación
La visita uruguaya constituye el inicio del desplazamiento más largo y distante realizado por León XIV desde que asumió el pontificado. El viaje se desarrolla mientras el papa, de 71 años, continúa su recuperación tras una operación practicada el 13 de octubre.
María Montserrat Alvarado, nueva responsable de comunicación del Vaticano, destacó la condición física del pontífice y aseguró que su evolución es favorable.
«Su resistencia es fantástica. La manera en que está cantando es increíble. Y solo se puede cantar si los pulmones están realmente fuertes», expresó.
Alvarado explicó que León XIV ya completó los 14 días de convalecencia recomendados por sus médicos y manifestó que el equipo sanitario mantiene una valoración optimista sobre su estado. También indicó que contará con asistencia médica durante el recorrido, aunque no existen señales que hagan prever complicaciones.
Un país marcado por el secularismo
Uruguay representa un escenario particular para la visita papal, debido a que es considerado uno de los países más secularizados de América Latina. Aunque cuenta con unos 3,5 millones de habitantes y conserva una herencia católica vinculada a la colonización española, la práctica religiosa tiene una presencia menor que en otras naciones de la región.
La debilidad histórica de la Iglesia durante el período colonial contribuyó a ese panorama. La escasa presencia de sacerdotes y la ausencia de un obispo local impidieron que la institución alcanzara la influencia que logró en otros territorios del antiguo imperio español.
A esa evolución se sumó, durante el siglo XIX, la difusión de corrientes liberales europeas que promovían la separación entre la religión y el Estado, según explicó Luis Bahamondes, profesor del Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile.
Con el paso del tiempo, Uruguay adoptó medidas que lo colocaron a la vanguardia de distintos cambios sociales en la región: fue el primer país del mundo en legalizar la marihuana para uso recreativo, el segundo de América Latina en despenalizar el aborto y el tercero de las Américas en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Más recientemente, legisló sobre la muerte asistida, una iniciativa que encontró oposición de la Iglesia católica.
Pese a ese contexto, representantes eclesiásticos han destacado el interés que ha despertado la llegada del pontífice. Como muestra de la convocatoria, las entradas para la vigilia de oración prevista en el Estadio Centenario de Montevideo se agotaron en dos días.
Guzmán Carriquiry, uruguayo que encabezó la comisión pontificia del Vaticano para América Latina y fue embajador ante la Santa Sede, consideró que la presencia de León XIV está contribuyendo a recuperar la visibilidad de la tradición católica en el país.
La Virgen de los Treinta y Tres y la independencia
Uno de los momentos relevantes de la agenda será la visita a Florida, donde el domingo el papa participará en las actividades vinculadas a la festividad de la Virgen de los Treinta y Tres, una advocación mariana estrechamente relacionada con la historia independentista uruguaya.
La tradición cuenta que 33 patriotas adquirieron una pequeña imagen de madera de la Virgen María, de origen guaraní, y la llevaron consigo durante el proceso que condujo a la independencia del dominio brasileño, proclamada en Florida el 25 de agosto de 1825.
Carriquiry señaló que esta celebración ofrece una oportunidad para que León XIV destaque los vínculos entre la fe católica y los orígenes de la nación uruguaya, con el propósito de renovar esa tradición entre sus ciudadanos.
Por su parte, Andrew Chesnut, especialista en estudios católicos y en la Iglesia latinoamericana de la Universidad Commonwealth de Virginia, consideró que el entusiasmo generado por la visita no necesariamente se traducirá en un aumento de la asistencia regular a las iglesias.
El primer día de la agenda incluye, además de la recepción oficial, un encuentro con el presidente Orsi, un discurso ante autoridades gubernamentales y representantes diplomáticos, y una celebración de vísperas en la catedral de Montevideo.















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