Washington. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, será juzgado en Estados Unidos por delitos de narcoterrorismo, narcotráfico y corrupción, según confirmó este sábado la fiscal general del país norteamericano, Pam Bondi, a través de un mensaje en redes sociales. Bondi precisó que tanto Maduro como su esposa, Cilia Flores, enfrentarán cargos en el tribunal del Distrito Sur de Nueva York, donde se llevan la mayoría de los casos relacionados con el tráfico de drogas. “Ambos enfrentarán pronto la ira de la Justicia estadounidense, en suelo estadounidense y en juzgados estadounidenses”, escribió la funcionaria.
La fiscal general publicó el nuevo documento de acusación, un texto de 25 páginas que detalla cómo Maduro y su esposa habrían acumulado riqueza ilícita durante su permanencia en el poder y sus supuestos planes para inundar Estados Unidos de drogas. “Durante más de 25 años, dirigentes de Venezuela han abusado de sus cargos de confianza pública y han corrompido instituciones que alguna vez fueron legítimas para importar toneladas de cocaína a Estados Unidos”, señala la introducción del documento.
El escrito subraya que Maduro comenzó a involucrarse en actividades de narcotráfico y corrupción desde sus primeros cargos públicos, incluyendo su paso por la Asamblea Nacional, donde supuestamente “movía cargamentos de cocaína bajo la protección de las fuerzas del orden venezolanas”. Como ministro de Relaciones Exteriores, habría facilitado pasaportes diplomáticos y cobertura para operaciones de lavado de dinero vinculadas al narcotráfico. Ya como presidente, asegura el texto, “permitió que la corrupción alimentada por la cocaína prosperara para su beneficio, el de su régimen y el de su familia”.
Bondi informó que los cargos incluyen conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer esos mismos elementos. La fiscal general se refirió a la pareja como “dos presuntos narcotraficantes internacionales”. El Ministerio de Exteriores de Venezuela calificó las acusaciones como una “patraña” en noviembre pasado.
Washington había ofrecido una recompensa de 50 millones de dólares por Maduro, a quien identifica como líder del llamado Cartel de los Soles y de la banda criminal Tren de Aragua. Bondi agradeció al presidente Donald Trump “por su valentía para exigir responsabilidades en nombre del pueblo estadounidense” y a las Fuerzas Armadas por ejecutar “esta increíble y exitosa misión de captura”.
Previamente, Trump había confirmado la captura de Maduro y Flores en un ataque estadounidense contra objetivos en Venezuela, indicando que la pareja ya no se encontraba en territorio venezolano.
Causas abiertas y contexto político
El secretario de Estado, Marco Rubio, recordó que Maduro enfrenta varias causas abiertas en Estados Unidos y lo calificó como “líder del Cartel de los Soles, una organización narcoterrorista que controla un país”. Los cargos iniciales se presentaron en 2020, durante los últimos meses del primer mandato de Trump. Estados Unidos considera que Maduro perdió las elecciones de julio de 2024, cuyos resultados nunca fueron oficialmente publicados, aunque observadores internacionales y la oposición le atribuyen una victoria por mayoría de dos tercios.
El senador republicano Mike Lee señaló que el ataque militar se limitó a ejecutar la orden de arresto de Maduro y que la acción estaría amparada por la autoridad presidencial para proteger al personal estadounidense ante amenazas inminentes, descartando futuras operaciones militares tras la captura.
Antecedentes históricos
El caso recuerda la invasión de Panamá en 1989, cuando Manuel Noriega fue detenido y llevado a juicio en Estados Unidos por narcotráfico tras dos semanas de asedio militar. Noriega fue condenado en 1992 a 40 años de prisión por múltiples delitos de drogas y lavado de dinero. De manera similar, Nueva York se ha consolidado como epicentro de la ofensiva judicial estadounidense contra el narcotráfico en Latinoamérica: allí fueron juzgados y condenados el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, Joaquín “El Chapo” Guzmán y Ismael “El Mayo” Zambada.
El caso de Maduro y Flores marca un precedente histórico: ningún presidente latinoamericano en ejercicio había sido llevado a juicio en Estados Unidos. Mientras Noriega y Hernández fueron procesados tras dejar el poder, Maduro será juzgado mientras todavía ostenta la presidencia, generando un capítulo sin precedentes en la justicia internacional y en la relación entre Estados Unidos y Latinoamérica.















Deja una respuesta