Este 8 de marzo se cumplen once meses del colapso del techo de la discoteca Jet Set, una de las tragedias más impactantes en la vida nocturna del país, que dejó 236 fallecidos y más de 180 personas heridas.
Aunque ha pasado casi un año del desastre que conmocionó a la República Dominicana, el dolor sigue presente entre familiares de las víctimas y ciudadanos que reclaman avances en el proceso judicial para determinar responsabilidades.
Las ruinas del emblemático centro nocturno y el pequeño memorial improvisado en sus alrededores continúan siendo un recordatorio del suceso que marcó a decenas de familias. Personas que frecuentan la zona aseguran que persiste un sentimiento de indignación e impotencia por lo ocurrido.
“Todavía sentimos que no se ha hecho justicia”, expresó la ciudadana María Elena Vidal, al recordar el impacto que dejó la tragedia en la sociedad dominicana.
En el ámbito judicial, el Ministerio Público solicitó desde junio pasado medidas de coerción contra Antonio Espaillat y Maribel Espaillat, propietario y administradora del establecimiento, respectivamente.
Ambos enfrentan un proceso por homicidio involuntario, bajo la presunta acusación de negligencia. Se prevé que el próximo 16 de marzo el Primer Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional conozca la acusación formal presentada por el Ministerio Público para determinar si el caso pasa a juicio.
Mientras tanto, familiares de las víctimas y gran parte de la sociedad dominicana continúan a la espera de respuestas y de que se haga justicia por una tragedia que aún pesa en la memoria colectiva del país.













Deja una respuesta