Por Ariel Cabral.
Santo Domingo. Durante el Tedeum por el 182 aniversario de la Independencia Nacional, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de Santo Domingo, hizo un llamado urgente a la sociedad dominicana para recuperar los valores éticos y patrióticos ante la crisis moral que atraviesa el país.
El prelado advirtió que “es urgente formar individuos que no se dejen dominar por la avaricia y el afán desmedido de lucro”, calificando la avaricia como “el cáncer social más cruel y desfiadado que padece la humanidad en estos momentos”.
Morel Diplán destacó la importancia de que personas de buena voluntad, sin importar su filiación política, se unan para reforzar los valores que definen a la nación. “Solo así podremos conjurar el legado de Duarte y construir un país digno de todos los dominicanos y dominicanas”, subrayó.
En su mensaje, insistió en que sin un amor profundo a la patria es imposible concretar un proyecto de nación que refleje los sueños de los padres de la patria. “Sin la mirada puesta en los ideales cristianos, patrióticos y libertarios, cada uno estará elaborando proyectos individuales, egoístas y alejados de los intereses de la nación”, señaló.
El arzobispo propuso que la solución a esta crisis moral pase por una educación integral, desde la familia y las escuelas, que promueva valores éticos y morales para el desarrollo personal y social. Llamó a organismos gubernamentales, instituciones educativas y a los padres a garantizar que las nuevas generaciones se impregnen de un auténtico sentimiento patrio.
“El ejercicio de la civilidad debe guiarse por principios morales que fomenten relaciones armoniosas y fraternas. La moral cristiana nos enseña a hacer el bien, evitar el mal y cultivar virtudes como la caridad, la justicia y la prudencia”, agregó.
Asimismo, enfatizó la responsabilidad colectiva: “Líderes políticos, funcionarios públicos, empresas privadas, organizaciones no gubernamentales, profesionales y las iglesias debemos vivir y educar de acuerdo con valores como la honestidad, la equidad, la verdad, el trabajo, la responsabilidad, el respeto, la solidaridad, la fraternidad, la justicia, la hospitalidad y el amor familiar”.
Finalmente, Morel Diplán manifestó su esperanza en un país reconciliado y justo. “Nuestro país merece un mejor porvenir y su destino está en nuestras manos. Dios camina con nuestra nación y siembra en el corazón de su gente la fuerza para construir un futuro más justo, fraterno y solidario”, concluyó, invitando a todos los dominicanos a avanzar unidos, guiados por la ética del deber, el amor a la República Dominicana y la búsqueda del bien común.













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