Santo Domingo.– A casi un año del derrumbe que convirtió una noche de música en una de las peores tragedias de la historia reciente del país, el dolor volvió a desbordar las calles. Familiares de las víctimas, sobrevivientes y ciudadanos solidarios marcharon este domingo hasta el Palacio Nacional para exigir justicia por las 236 vidas perdidas en la discoteca Jet Set, la madrugada del 8 de abril de 2025.
La movilización, organizada por el Movimiento Justicia Jet Set, partió a las 2:00 de la tarde desde la estación Juan Bosch del Metro de Santo Domingo, en la intersección de las avenidas 27 de Febrero y Máximo Gómez. Desde allí, una marea humana avanzó entre consignas, lágrimas y retratos de los fallecidos, acompañados de pancartas y globos blancos que simbolizaban las vidas truncadas bajo los escombros.
“¡Queremos justicia, no dinero!”, “¡Justicia real para el caso Jet Set!”, gritaban los manifestantes mientras recorrían la avenida 27 de Febrero y la Doctor Delgado, bajo la vigilancia de agentes policiales y ante la mirada de transeúntes que, conmovidos, se sumaban espontáneamente al recorrido.
Entre los testimonios más desgarradores estuvo el de Octavia Méndez, tía de Agustín Méndez, quien murió junto a su esposa Arisleydi en el colapso del centro nocturno. Con la voz quebrada, relató que la tragedia no le ha permitido volver a dormir en paz. “Yo no vivo… escucho su voz y no duermo. No importa lo que den. Nosotros no queremos dinero, queremos justicia. Ellos eran una familia sólida”, expresó.
La indignación también se dirigió contra las recientes declaraciones de los propietarios del establecimiento, Antonio y Maribel Espaillat, quienes aseguraron que el 70 % de los afectados ha sido resarcido económicamente, pese a que aún no existe condena judicial en su contra.
El padre Rogelio Cruz fue tajante al rechazar esas afirmaciones, calificándolas como ofensivas y deshumanizantes. “La magnitud de este hecho es tan grande que no puede venir nadie a decir que lo resolvió con chele. Hablar así de los huérfanos, como si no fueran seres humanos, es un atrevimiento que solo aumenta la indignación del pueblo”, sostuvo.
La tragedia del Jet Set dejó 236 muertos —entre ellos el icónico merenguero Rubby Pérez, quien animaba la fiesta esa noche— y más de 180 personas heridas, muchas con secuelas físicas y psicológicas permanentes.
Proceso judicial en pausa
En el ámbito judicial, el caso continúa avanzando con lentitud. El juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Raymundo Mejía, aplazó el inicio de la audiencia preliminar para el próximo 16 de marzo, fecha a partir de la cual el proceso será conocido cada lunes.
El magistrado concedió un plazo de 10 días al Ministerio Público para notificar formalmente la acusación a los abogados de las víctimas y querellantes, y otros 30 días adicionales para que estos preparen y depositen sus escritos de defensa, una vez recibida la acusación contra los propietarios del establecimiento.
Mientras tanto, el duelo sigue caminando por las calles. Y con él, una exigencia que se repite como un eco que no se extingue: justicia, no silencio; verdad, no cheques; memoria, no impunidad.












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