EEUU e Irán se preparan para conversaciones de alto nivel; Israel y Hezbollah intercambian más fuego

DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Con el alto el fuego en Irán aún pendiendo de un hilo, el vicepresidente estadounidense JD Vance se dirigía el viernes a Pakistán para sostener conversaciones de alto nivel con funcionarios iraníes, mientras que Israel y Hezbollah intercambiaban disparos y Teherán mantenía su control sobre el estrecho de Ormuz.

Aún quedan muchos asuntos que podrían descarrilar la tregua, así como las negociaciones para un acuerdo más amplio que ponga fin permanente a los combates.

La agencia noticiosa semioficial Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria de Irán, afirmó que las conversaciones —previstas para el sábado— no se llevarán a cabo a menos que Israel ponga fin a sus ataques en Líbano. Y el presidente estadounidense Donald Trump dijo en su plataforma de redes sociales que Irán no tiene influencia excepto restringir el tráfico de barcos en el estrecho, por donde antes del conflicto pasaba el 20% de todo el petróleo que se comercializa a nivel mundial.

En tanto, Kuwait dijo que fue blanco de siete ataques con drones desde el jueves, de los que culpó a Irán y sus milicias aliadas en la región. A pesar de que la Guardia Revolucionaria negó ser responsable de algún ataque, en ocasiones anteriores ha lanzado agresiones en Oriente Medio sin atribuírselas.

Aun así parecían avanzar los preparativos para las conversaciones entre Irán y Estados Unidos, ya que Vance abordó el avión Air Force Two para el largo vuelo a Islamabad.

En otra parte, se esperaba que las negociaciones entre Israel y Líbano comiencen el martes en la capital estadounidense, dijo el viernes la oficina del presidente libanés Joseph Aoun. Beirut está interesado en sostener conversaciones directas para poner fin a la guerra entre Israel y Hezbollah, pero bajo un alto el fuego similar al que se alcanzó con Irán.

Antes de su partida, Vance dijo que cree que la negociación con Irán será “positiva”.

Pero añadió que “si van a intentar jugar con nosotros, entonces van a descubrir que el equipo negociador no es tan receptivo”.

En Islamabad, las fuerzas de seguridad cerraron partes clave de la capital paquistaní, levantando barricadas a lo largo de las rutas desde el aeropuerto hacia la ciudad.

Horas después, la delegación iraní encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, llegó a Islamabad, informó la televisión estatal iraní. La delegación incluye equipos de seguridad, políticos, militares, económicos y legales. El reporte dijo que las negociaciones comenzarán sólo si la otra parte acepta las condiciones previas de Irán.

Horas antes, Qalibaf publicó en redes sociales que dos puntos que, según dijo, habían sido acordados mutuamente —un alto el fuego en Líbano y la liberación de activos iraníes bloqueados— aún no se han implementado.

“Estos dos asuntos deben cumplirse antes de que comiencen las negociaciones”, escribió.

Israel y Líbano sostendrán negociaciones directas

La insistencia de Israel de que el alto el fuego en Irán no incluye una pausa en sus combates con Hezbollah amenaza con echar por tierra el acuerdo. La milicia libanesa se unió a la guerra en apoyo de su patrocinador, Irán.

El día en que se anunció la tregua, Israel lanzó intensos ataques aéreos sobre Beirut, matando a más de 300 personas, según el Ministerio de Salud de Líbano. Fue el día más mortífero en el país desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.

Trump dijo el jueves que le pidió al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu que reduzca los ataques.

Luego, el viernes, aviones de guerra israelíes bombardearon la zona cercana a una oficina de seguridad del Estado en la ciudad sureña de Nabatieh, matando a 13 agentes, según la oficina del presidente libanés. Las fuerzas armadas de Israel dijeron que también atacaron unos 10 lanzadores de cohetes en Líbano que habían disparado proyectiles hacia el norte de Israel.

Un día antes, Netanyahu anunció que había autorizado el inicio de negociaciones con Líbano con el objetivo de desarmar a Hezbollah y establecer relaciones entre los vecinos, que han estado técnicamente en guerra desde la fundación de Israel en 1948.

La oficina de Aoun confirmó que ambas partes estaban listas para negociar después de que los embajadores de Líbano e Israel en Estados Unidos sostuvieran una llamada con el embajador de Washington en Líbano para discutir los términos. El Departamento de Estado de Estados Unidos fungirá como mediador.

En su primera declaración desde que Israel anunció negociaciones directas con Líbano, el jefe de Hezbollah, Naim Kassem, instó a los funcionarios libaneses a dejar de ofrecer “concesiones gratuitas”, pero no adoptó una postura clara sobre las conversaciones.

Dos días después del intenso bombardeo israelí, los residentes hurgaban entre los escombros de sus hogares, tratando de rescatar cualquier mueble y recuerdo personal que pudieran encontrar. Algunos se dijeron agradecidos de no haber perdido a sus seres queridos.

“No hay sustituto para la familia”, dijo Wissam Tabila, de 35 años. “Todo lo demás se puede reemplazar”.

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