ROMA (AP) — El papa León XIV nombró el sábado a un veterano diplomático del Vaticano como su nuevo embajador ante Estados Unidos para gestionar una de las relaciones bilaterales más importantes de la Santa Sede en un momento crucial, con los vínculos tensos por la guerra del gobierno del presidente Donald Trump en Irán y la ofensiva contra la inmigración.
El arzobispo italiano Gabriele Caccia, de 68 años, es actualmente el embajador de la Santa Sede ante Naciones Unidas en Nueva York. Sustituye al cardenal Christophe Pierre, nacido en Francia, quien a los 80 años se jubila como nuncio apostólico en Washington.
Caccia fue embajador de la Santa Sede en Líbano y Filipinas antes de ser destinado a la ONU en 2019. Ordenado sacerdote en Milán en 1983, Caccia se desempeñó después como “asesor” en la Secretaría de Estado del Vaticano, un puesto administrativo clave en la oficina más importante de la Santa Sede.
Hereda un expediente complejo y de gran trascendencia tanto en el frente eclesial como en el estatal de Estados Unidos, en un momento de agitación global.
El periodo de Pierre como embajador fue notable por señales claras de fricción entre la dirigencia de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, que tiende a inclinarse hacia posiciones conservadoras, y las prioridades más progresistas del pontificado del papa Francisco.
La relación con Estados Unidos y su Iglesia es crucial para la Santa Sede, entre otras cosas porque los católicos estadounidenses son los donantes más generosos para las arcas de la Santa Sede.
El primer gobierno de Trump chocó con Francisco especialmente por la migración, y esa tensión ha continuado en el pontificado de León y en el segundo mandato de Trump. León ha insistido repetidamente en que el gobierno de Trump respete la dignidad humana de los migrantes, al tiempo que reconoce su derecho a sus fronteras.













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