Noelia Castillo, de 25 años, falleció este jueves en España tras someterse a un procedimiento de eutanasia conforme a la legislación vigente. El proceso se llevó a cabo luego de que se agotaran todos los recursos judiciales, incluido el rechazo del Tribunal Constitucional en febrero al intento de su padre de detenerlo, al no encontrar vulneración de derechos fundamentales.
El caso había sido previamente avalado por el Tribunal Supremo, que confirmó decisiones de instancias inferiores favorables a la solicitud de la joven. Castillo murió en el centro donde residía en Sant Pere de Ribes, en las cercanías de Barcelona.
La joven había quedado parapléjica en 2022 y formalizó su petición en abril de 2024. Tras las evaluaciones médicas correspondientes, las autoridades sanitarias determinaron que cumplía con los requisitos legales. Aunque el procedimiento fue suspendido temporalmente por un recurso familiar que cuestionaba su capacidad de decisión, Castillo ratificó posteriormente su voluntad ante la justicia.
El proceso se realizó bajo un protocolo clínico diseñado para evitar el sufrimiento, con sedación profunda y administración secuencial de fármacos. Según reportes, la joven eligió que se llevara a cabo en su habitación y sin la presencia de sus padres.
La organización que representó al padre anunció que acudirá al Tribunal Europeo de Derechos Humanos al considerar que se han vulnerado derechos fundamentales.
España cuenta con una ley de eutanasia desde 2021 que permite este procedimiento bajo condiciones estrictas, incluyendo la plena capacidad del solicitante, la reiteración de la solicitud y la validación por organismos independientes.
El caso, que se extendió por más de 600 días en distintas instancias judiciales, reabre el debate sobre el derecho a morir dignamente y el rol de los familiares en este tipo de decisiones.














Deja una respuesta