Inicia reunión entre EEUU e Irán en Pakistán en medio de frágil alto el fuego de la guerra

ISLAMABAD (AP) — Estados Unidos e Irán iniciaron el sábado negociaciones en Pakistán, días después que se anunciara un frágil alto el fuego de dos semanas, en una guerra que ha cobrado miles de vidas y sacudido los mercados mundiales al llegar a su séptima semana.

La agencia noticiosa estatal de Irán reportó que la conversación a tres bandas había comenzado luego que se cumplieran las condiciones previas iraníes, incluyendo una reducción de los ataques israelíes en el sur de Líbano, y después que autoridades estadounidenses e iraníes se reunieran por separado con el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif. De momento no hay más detalles ni comentarios de Estados Unidos.

La delegación de Estados Unidos —encabezada por su vicepresidente, JD Vance— y la delegación iraní —con el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, al frente— estaban discutiendo cómo avanzar un alto el fuego de antemano bajo amenaza por las profundas discrepancias y los continuos ataques de Israel contra el grupo político-paramilitar Hezbollah, respaldado por Irán, en Líbano.

“No puedo decir si están sentados en la misma sala o en salas separadas, pero las conversaciones han comenzado y avanzan bien”, dijo un funcionario paquistaní con conocimiento de los esfuerzos de paz, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a dar detalles a los medios.

Irán fija “líneas rojas”, incluida compensación por los ataques

Irán se reafirmó en algunos aspectos de su propuesta anterior, y su delegación dijo a la televisora estatal iraní que presentó algunas de las ideas de ese plan como “líneas rojas” en las reuniones con Sharif. Entre ellas figuraban una compensación por los daños causados por los ataques estadounidense-israelíes que iniciaron la guerra el 28 de febrero y la liberación de los activos congelados de Irán.

La guerra se ha cobrado la vida de al menos 3.000 personas en Irán, 1.953 en Líbano, 23 en Israel y más de una docena en los Estados árabes del golfo Pérsico. El control asfixiante de Irán sobre el vital estrecho de Ormuz ha aislado en gran medida al golfo Pérsico y sus exportaciones de petróleo y gas de la economía mundial, disparando el precio de la energía. Los ataques han causado daños duraderos a la infraestructura en media docena de países de Oriente Medio.

En Teherán, residentes contaron a The Associated Press que eran escépticos, aunque tenían algo de esperanza en las conversaciones tras semanas de ataques aéreos que han dejado destrucción en todo su país de unos 93 millones de habitantes . Algunos dijeron que el camino hacia la recuperación será largo.

“La paz por sí sola no es suficiente para nuestro país, porque hemos sido golpeados muy duro, ha habido enormes costos”, señaló Amir Razzai Far, de 62 años.

Por otra parte, Israel continuaba con sus ataques en Líbano tras afirmar que allí no hay alto el fuego. Irán y Pakistán han discrepado. La agencia noticiosa estatal de Líbano reportó que ataques israelíes mataron el sábado al menos a tres personas. No se reportaron ataques por la tarde.

Funcionarios se posicionan sobre temas clave antes del diálogo

Funcionarios estadounidenses e iraníes reivindicaron su influencia y plantearon nuevas exigencias y condiciones previas a medida que se acercaban las conversaciones. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha publicado varios mensajes en redes sociales antes del encuentro del sábado, diciendo que los funcionarios iraníes “no tienen cartas” para negociar.

“¡La única razón por la que siguen vivos hoy es para negociar!”, escribió.

En publicaciones separadas, los acusó de usar el estrecho de Ormuz, una arteria clave para los suministros energéticos mundiales, para extorsionar y dijo a los reporteros el viernes que se abrirá “con o sin ellos”.

El sábado, Trump dijo en redes sociales que Estados Unidos había comenzado a “despejar” el estrecho, pero no estaba claro si se refería al uso reportado de minas allí o a la capacidad más amplia de Irán para controlar la zona.

Islamabad estaba desierta el sábado al tiempo que las fuerzas de seguridad cerraban carreteras y las autoridades pidieron a la población permanecer en casa, lo que hizo que la normalmente bulliciosa capital paquistaní pareciera estar bajo toque de queda.

Vance, por su parte, afirmó el viernes que Estados Unidos era optimista acerca de las conversaciones, pero advirtió que “si intentan jugar con nosotros, van a descubrir que el equipo negociador no es tan receptivo”.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, apuntó que Teherán llegaba a las negociaciones con una “profunda desconfianza” derivada de ataques previos contra la República Islámica durante rondas de conversaciones anteriores. Araghchi, que forma parte de la delegación iraní que viajó a Pakistán, dijo el sábado que su país está listo para tomar represalias si es atacado de nuevo.

Irán y Estados Unidos esbozaron propuestas enfrentadas antes de las conversaciones del fin de semana, lo que refleja el gran abismo entre Washington y Teherán en cuestiones clave.

La propuesta de 10 puntos de Irán pedía un final garantizado de la guerra y buscaba el control sobre el estrecho de Ormuz. Incluía poner fin a los combates contra los “aliados regionales” de Irán, pidiendo explícitamente una pausa de los ataques israelíes contra Hezbollah.

La propuesta de 15 puntos de Estados Unidos incluye restringir el programa nuclear de Irán y reabrir el estrecho.

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