Santo Domingo. Este miércoles 18 de febrero, millones de católicos en República Dominicana y en todo el mundo acudirán a las iglesias para conmemorar el Miércoles de Ceniza, una fecha profundamente espiritual que marca el inicio de la Cuaresma, el período de 40 días de preparación hacia la Semana Santa y la Pascua de Resurrección.
Desde tempranas horas, templos parroquiales y capillas reciben a fieles que buscan iniciar este tiempo litúrgico con recogimiento, oración y arrepentimiento. La jornada es reconocida por el rito de la imposición de la ceniza en la frente, símbolo de humildad y recordatorio de la fragilidad humana, acompañado por las palabras: “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás” o “Conviértete y cree en el Evangelio”.
Una fecha de reflexión y cambio interior
El Miércoles de Ceniza no es una celebración de fiesta, sino una convocatoria a la conciencia. Es un día que invita al creyente a mirar su vida con honestidad, reconocer errores, revisar el camino y retomar la fe con mayor compromiso. Para la Iglesia Católica, este momento representa un llamado directo a la conversión, al retorno del corazón hacia Dios y a la reconciliación con el prójimo.
La ceniza utilizada en este rito proviene tradicionalmente de la quema de los ramos bendecidos en el Domingo de Ramos del año anterior, lo cual refuerza su significado: la gloria humana es pasajera y la vida es breve, por lo que el creyente debe vivir con propósito espiritual.
El inicio de la Cuaresma: oración, ayuno y caridad
Con esta fecha comienza la Cuaresma, un período de preparación que se extiende por seis semanas y que se caracteriza por tres pilares fundamentales: oración, ayuno y caridad. Durante estos días, los fieles son llamados a intensificar su vida espiritual mediante la oración personal y comunitaria, a practicar el sacrificio como disciplina interior y a reforzar la solidaridad con los más necesitados.
En este sentido, el Miércoles de Ceniza también es considerado una oportunidad para comenzar compromisos personales: abandonar vicios, perdonar, reconciliarse con familiares o amigos, fortalecer la fe y desarrollar una vida más austera y consciente.
Ayuno y abstinencia: normas de la Iglesia
Este día, la Iglesia Católica establece como obligatorio el ayuno y la abstinencia de carne. El ayuno se aplica generalmente a personas entre los 18 y 59 años, mientras que la abstinencia de carne se extiende desde los 14 años en adelante. Sin embargo, la Iglesia también recuerda que las personas enfermas, embarazadas o con condiciones especiales quedan exentas.
Más allá de la norma, líderes religiosos explican que el ayuno no debe ser solo un acto físico, sino una actitud interior: renunciar a aquello que esclaviza el corazón, como el egoísmo, la indiferencia o la violencia.
Un mensaje vigente en tiempos de crisis
En medio de los desafíos sociales y económicos que atraviesa el mundo, el Miércoles de Ceniza se convierte en una fecha con un mensaje vigente: la necesidad de paz, humildad y solidaridad. Para muchos creyentes, el inicio de la Cuaresma es también un momento para pedir por la estabilidad de la familia, el bienestar de la nación y la protección de los más vulnerables.
En diversas parroquias del país se han organizado misas, jornadas de confesión y actividades comunitarias, en las que se exhorta a los fieles a vivir una Cuaresma auténtica, no basada solo en la tradición, sino en un cambio real de conducta.
Un símbolo que une a generaciones
Año tras año, la imagen de niños, jóvenes y adultos con la cruz de ceniza en la frente se repite como un signo de unidad espiritual. Para muchos, es una tradición heredada de padres y abuelos, un gesto que reafirma identidad y pertenencia religiosa.
Al salir de misa, muchos dominicanos continúan su día con la ceniza visible, como una señal pública de fe, pero también como un recordatorio personal de que la vida es pasajera y que el corazón debe prepararse para lo eterno.
Camino hacia la Semana Santa
El Miércoles de Ceniza es el primer paso de un camino que culminará en la Semana Santa, donde se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Por ello, esta fecha no solo invita al sacrificio, sino también a la esperanza.
La Iglesia recuerda que la Cuaresma no es únicamente un tiempo de penitencia, sino una preparación para celebrar la victoria de la vida sobre la muerte en la Pascua.
Este miércoles 18 de febrero, el llamado es claro: detenerse, reflexionar, pedir perdón y comenzar un nuevo camino espiritual. La ceniza en la frente no es un adorno religioso, sino un mensaje profundo: la vida pasa, pero la fe puede transformar.












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