Por Ariel Cabral.
Santo Domingo. El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, manifestó este jueves su parecer sobre la tragedia ocurrida el año pasado en la discoteca Jet Set, señalando que, según su criterio, se trató de un hecho que pudo haberse evitado si se hubiesen tomado las medidas necesarias.
Al oficiar una eucaristía en las inmediaciones del desaparecido centro nocturno, el líder religioso reflexionó sobre las consecuencias que dejó este lamentable suceso, indicando que aún persiste un profundo dolor en la sociedad dominicana, especialmente entre los familiares de las víctimas y quienes resultaron afectados directa o indirectamente. En ese sentido, destacó que este tipo de acontecimientos no solo enlutan a las familias, sino que también generan una herida colectiva difícil de sanar.
Morel Diplán subrayó la importancia de que las autoridades correspondientes actúen con firmeza, responsabilidad y transparencia en el manejo del caso, a fin de garantizar que se esclarezcan los hechos y se establezcan las responsabilidades de lugar. A su juicio, la justicia no debe postergarse, ya que constituye un elemento esencial para restaurar la confianza de la ciudadanía en las instituciones.
Asimismo, consideró que la aplicación de la ley en este caso es clave para ofrecer una respuesta a las víctimas y sus familiares, quienes continúan esperando que se haga justicia. Indicó que lograr este objetivo contribuiría no solo a reparar, en la medida de lo posible, el daño causado, sino también a enviar un mensaje claro de que hechos como este no deben repetirse.
El arzobispo también hizo un llamado a la reflexión colectiva, enfatizando la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, supervisión y control en espacios públicos y centros de entretenimiento. Afirmó que la tragedia del Jet Set debe servir como una lección para evitar futuras pérdidas humanas y garantizar condiciones más seguras para la población.
En ese contexto, reiteró que cerrar este “doloroso capítulo” pasa necesariamente por el cumplimiento de la justicia, el compromiso de las autoridades y la voluntad de la sociedad de aprender de lo ocurrido. Sostuvo que solo a través de la verdad y la responsabilidad se podrá avanzar hacia un proceso de sanación y reconciliación social.
Finalmente, Morel Diplán insistió en que la memoria de las víctimas debe ser honrada mediante acciones concretas que promuevan cambios reales, al tiempo que reafirmó su esperanza de que este caso no quede impune y que la justicia prevalezca en beneficio de toda la sociedad dominicana.












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