Santo Domingo, R.D.– El presidente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP) y vicepresidente político de la Unión de Partidos Latinoamericanos (UPLA), Pelegrín Castillo Semán, emitió este viernes una Declaración Pública en la que expresó profunda preocupación por la situación de Haití, advirtiendo que el país vecino ha entrado en su fase “más peligrosa y envolvente”, lo cual representa una amenaza directa para la paz, la estabilidad y la soberanía de la República Dominicana.
Castillo afirmó que la crisis haitiana, definida como la de un “Estado fallido y descartado”, obliga al pueblo dominicano a asumir una postura de unidad nacional, dejando de lado las divisiones partidarias, sectoriales o corporativas. En ese sentido, propuso retomar la creación de Juntas Patrióticas Dominicanas (JPD) dentro y fuera del territorio nacional, como mecanismo de movilización y resistencia soberanista frente a lo que calificó como presiones internacionales para imponer a la República Dominicana una “solución dominicana” a los problemas haitianos.
El dirigente político también reiteró su llamado al Poder Ejecutivo y al Congreso Nacional para declarar, mediante los procedimientos constitucionales, un Estado de Excepción para la Defensa y un Estado de Excepción para la Emergencia en toda la región fronteriza, ante la terminación del mandato del Consejo de Transición Presidencial (CTP) en Haití y la posibilidad de una intervención militar de Estados Unidos en esa nación.
“Un desorden muy organizado”
En su declaración, Castillo Semán sostuvo que la crisis haitiana no debe interpretarse como un fenómeno espontáneo producto de conflictos culturales e históricos internos, sino como el resultado de un “desorden muy organizado” que, según indicó, responde a una trama internacional que busca provocar un crimen de agresión bajo el ropaje de una crisis humanitaria.
Aseguró que el objetivo de esa estrategia sería forzar a la República Dominicana a abrir sus fronteras para instalar campamentos de refugiados en la zona limítrofe o, en un escenario más grave, impulsar una intervención humanitaria en toda la isla, ante una eventual reacción defensiva del pueblo dominicano.
Castillo alegó que distintos sectores haitianos, pese a sus diferencias internas, coinciden en un objetivo estratégico: involucrar a la República Dominicana, su territorio y recursos, como parte de lo que denominó una “reconquista” de la parte oriental de la isla. Asimismo, denunció la existencia de aliados internacionales, redes del crimen organizado transnacional y actores internos dominicanos que favorecerían dichos planes.
Caso Macasías y advertencia sobre redes criminales
El presidente de la FNP se refirió al asesinato por decapitación de cinco mujeres haitianas, cuyos cuerpos fueron arrojados al río Macasías, calificándolo como un hecho sin precedentes en décadas y señalando que podría tratarse de un crimen cometido con fines estratégicos.
Afirmó que dicho acto podría estar vinculado a redes de tráfico humano que operan entre Haití, República Dominicana y Estados Unidos/Puerto Rico, y advirtió que el hecho podría ser utilizado para fortalecer discursos humanitarios destinados a presionar contra deportaciones de haitianos bajo el programa TPS, así como para aumentar la presión migratoria sobre la República Dominicana.
Llamado a Estados Unidos y a la administración Trump
Castillo Semán llamó la atención de la administración del presidente Donald Trump, especialmente al secretario Marco Rubio, sobre el riesgo de que sectores radicales del Gran Caribe y actores extracontinentales intenten convertir la isla de Santo Domingo en un “atolladero” geopolítico dentro del nuevo esquema de relaciones panamericanas impulsado por Washington.
Manifestó respaldo a iniciativas destinadas a poner fin a regímenes totalitarios en Venezuela, Cuba y Nicaragua, pero insistió en que Haití continúa siendo el problema más complejo y antiguo del continente. Criticó el rol del multilateralismo internacional, señalando los fracasos acumulados por la ONU y la OEA, así como la política histórica de Estados Unidos y Europa respecto a Haití.
En ese contexto, sostuvo que Estados Unidos posee una deuda histórica con Haití comparable a la de Francia, pero enfatizó que dicha deuda no puede saldarse a expensas de la soberanía y los derechos nacionales del pueblo dominicano.
Propuesta de solución hemisférica
Castillo Semán consideró que la política internacional orientada a terminar guerras y conflictos abre una ventana de oportunidad para que, mediante una conferencia hemisférica, se construya una solución internacional a un problema internacional.
Sin embargo, advirtió que para lograrlo es necesario descartar definitivamente lo que definió como el fallido esquema del “Estado Mercado Insular Binacional” bajo hegemonía dominicana, y apostar por una reconstrucción real de Haití a través de un “Mini Plan Marshall”.
Finalmente, subrayó que los líderes estadounidenses no deben ignorar los riesgos que representan los Estados fallidos en la tercera frontera geopolítica de Estados Unidos, el Caribe Antillano, señalando que no puede haber seguridad continental efectiva si se desatienden los conflictos cercanos.














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