Rafael Paz afirma que el “relanzamiento” del Gobierno es una reacción defensiva tras el deterioro de 2025

Santo Domingo. El presidente de la Fuerza del Pueblo en el Distrito Nacional, Rafael Paz, afirmó que los cambios anunciados por el Gobierno no marcan el inicio de una nueva etapa, sino que constituyen una reacción defensiva frente al deterioro institucional, económico y político con el que cerró el año 2025.

Paz sostuvo que las recientes designaciones realizadas por el presidente Luis Abinader no responden a una estrategia de transformación del Estado, sino a un intento tardío de recuperar control político ante la pérdida de confianza ciudadana.

“Si estos cambios eran necesarios, la pregunta es por qué no se hicieron antes. Gobernar no es reaccionar cuando el desgaste ya es evidente”, expresó.

El dirigente opositor señaló que el año 2025 estuvo marcado por fallas persistentes en el sistema eléctrico, crisis recurrentes en el sector salud, problemas operativos en el Metro de Santo Domingo, debilitamiento del sistema 911 y bajos resultados en la producción agropecuaria, lo que —a su juicio— refleja un agotamiento de la capacidad operativa del Estado.

Agregó que a estos problemas se sumó una pérdida progresiva de credibilidad del Gobierno, alimentada por el escándalo en el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) y la extradición de dirigentes vinculados al partido oficialista por presuntos nexos con el narcotráfico.

“La legitimidad también se erosiona cuando los escándalos se acumulan y las explicaciones dejan de ser convincentes”, afirmó.

Paz indicó que la desaceleración económica y el desgaste político obligaron al Ejecutivo a congelar la reforma fiscal por falta de capital político y consenso social, evidenciando una pérdida de capacidad de conducción.

Asimismo, criticó que el Gobierno apueste a simples rotaciones administrativas sin modificar el modelo de gestión ni atender los problemas estructurales del Estado.

“Cambiar funcionarios sin cambiar el método es una forma de gatopardismo: mover las piezas para que todo siga igual”, sostuvo.

Finalmente, Paz concluyó que la magnitud y el momento de los cambios anunciados no transmiten renovación, sino urgencia política.

“Veinte cambios no comunican transformación. Comunican apuro. Y cuando la urgencia sustituye a la planificación, suele ser señal de agotamiento”, sentenció.

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