Santo Domingo Este.– Monseñor Manuel Antonio Ruiz presidió la Celebración Eucarística en la Catedral Stella Maris para el envío de los Ecos Diocesanos de Emaús, este domingo 1 de febrero 2026, en una jornada marcada por la fe, la comunión y el compromiso misionero, donde el obispo exhortó a los fieles a vivir la esperanza cristiana como respuesta a los desafíos del mundo actual.
La celebración, que marca el inicio de una nueva etapa pastoral para la hermandad de Emaús en la diócesis, fue concelebrada por los Reverendos Padre Pelagio Taveras CM, Padre Alejandro Valera (Vicario General de la diócesis Stella Maris), Padre Cesáreo Núñez (Vicario de Cancillería de la diócesis), Padre Domingo Vásquez Morales (Director de comunicación y prensa de la diócesis) y otros sacerdotes.
Durante la ceremonia, monseñor Manuel Ruiz presentó oficialmente al Rev. Padre Pelagio Taveras CM, como asesor espiritual diocesano de la hermandad Emaús (Hombre y Mujer), confiándole la misión de animar, acompañar y fortalecer el crecimiento espiritual y evangelizador del movimiento en todas las parroquias.
Estuvieron presente la nueva directiva de los Ecos diocesanos de la hermandad de Emaús.
Eco Diocesano de Emaús Mujeres de Stella Maris:
– Coordinadora, Solangel Newman
– Vice-coordinadora, Naila Sánchez
– Secretaria, Jenny Vargas
– Tesorera, Nilsy Báez
– Pre-Emaus, Jackeline Soriano
– Emaus, Lorsy Castillo
– Post-Emaus, Nancy Soto
Eco Diocesano de Emaús Hombres de Stella Maris:
– Coordinador, Bismar Almonte
– Vice-coordinador, Alexander Burgos
– Secretario, Hernesto Carrasco
– Tesorero, Marlon Ferreras
– Pre-Emaus, Yeremi Lemos
– Emaus, Dionisio Caro
– Post-Emaus, Antonio Torres
En su homilía, el obispo reflexionó sobre las Bienaventuranzas como el proyecto de vida propuesto por Jesucristo para sus discípulos, subrayando que la verdadera felicidad nace de la fe y la confianza en Dios; “Felices no porque lloran, sino porque serán consolados; ahí está la promesa del Señor”, afirmó.
Asimismo, destacó que el creyente enfrenta las dificultades con esperanza, consciente de que Dios permanece cercano en cada prueba. “El que no tiene fe se desespera; el que cree descubre que, mientras más dura es la prueba, más cerca está Dios”, expresó.
Dirigiéndose especialmente a los Ecos de la hermandad de Emaús, recordó que el encuentro con Cristo no termina en la experiencia vivida, sino que se convierte en envío misionero permanente. “Todos somos enviados a llevar esperanza y a anunciar lo que el Señor ha hecho en nuestras vidas”, señaló.
El prelado también dirigió un mensaje a los jóvenes, animándolos a tomar decisiones firmes desde temprana edad y a vivir con orgullo su fe, siendo luz en medio de la incertidumbre.
La jornada concluyó con el envío misionero de los hombres y mujeres de Emaús, reafirmando su compromiso de ser testigos de esperanza y evangelizadores en sus comunidades, convencidos de que Dios guía la historia y la vida de quienes confían en Él.













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