El panorama meteorológico y de emergencia en la República Dominicana continúa marcado por la inestabilidad, luego de que el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) informara, en su más reciente boletín preliminar emitido en horas de la mañana, la permanencia de 26 provincias bajo distintos niveles de alerta como consecuencia de una vaguada que sigue incidiendo sobre el territorio nacional.
De acuerdo con el organismo, once provincias se mantienen en alerta amarilla, lo que implica un nivel elevado de riesgo ante la posible ocurrencia de fenómenos severos, mientras que otras quince permanecen en alerta verde, bajo vigilancia preventiva. Esta clasificación responde a la persistencia de lluvias registradas durante los últimos cinco días, las cuales han provocado una notable saturación de los suelos, aumentando la probabilidad de inundaciones tanto urbanas como rurales, crecidas repentinas de ríos, arroyos y cañadas, así como deslizamientos de tierra en zonas vulnerables.
Entre las provincias en alerta amarilla figuran La Vega, San Juan, María Trinidad Sánchez, Samaná, Monseñor Nouel, San José de Ocoa, El Seibo, Valverde, Dajabón, Azua y Monte Plata, además de otras demarcaciones como La Romana y Sánchez Ramírez que también presentan condiciones de cuidado especial, incluyendo el Bajo Yuna en Duarte.
En tanto, el nivel de alerta verde abarca provincias como Santiago, San Pedro de Macorís, Hato Mayor, Montecristi, Espaillat, Puerto Plata, la provincia Santo Domingo, San Cristóbal, Santiago Rodríguez, La Altagracia, Hermanas Mirabal y el Distrito Nacional, entre otras.
El informe también detalla un impacto considerable en los servicios básicos, particularmente en el suministro de agua potable. El Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) reportó que al menos 23 acueductos se encuentran fuera de servicio, lo que ha dejado a más de 230 mil usuarios sin acceso regular al agua, agravando la situación en diversas comunidades.
En cuanto a los daños registrados, se reportan múltiples incidentes en diferentes puntos del país. En Valverde, la caída de un árbol provocó afectaciones parciales en una vivienda, mientras que en San Juan el desbordamiento de una cañada generó inundaciones que afectaron al menos dos hogares. En Monte Plata, varias comunidades quedaron incomunicadas debido a la crecida de los ríos Ozama y Guanuma, aunque algunas ya han comenzado a recuperar la normalidad.
Asimismo, se destacan labores de rescate en distintas provincias. En La Romana, seis personas fueron auxiliadas luego de que su vehículo fuera arrastrado por una corriente, mientras que en San Cristóbal ocho personas, incluida una menor, fueron rescatadas de las aguas del río Nizao. En San Pedro de Macorís se reportaron inundaciones urbanas, y en San José de Ocoa un deslizamiento de tierra ha dificultado el tránsito vehicular.
Las proyecciones meteorológicas, sustentadas en datos del Instituto Dominicano de Meteorología y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, indican que, aunque durante la mañana se registraron lluvias débiles a moderadas en el este y nordeste, se espera un incremento significativo de las precipitaciones en horas de la tarde. Estas vendrían acompañadas de tormentas eléctricas y ráfagas de viento, afectando zonas como el Gran Santo Domingo y varias provincias del interior.
Ante este panorama, el COE ha reiterado la prohibición del uso de ríos, arroyos y balnearios en las provincias bajo alerta, especialmente en áreas como la cuenca de la presa de Valdesia, donde los niveles del río Nizao se mantienen elevados. También exhorta a la población a evitar cruzar cuerpos de agua con alto caudal, conducir con precaución debido a la baja visibilidad y mantener especial vigilancia sobre niños y adolescentes.
Las autoridades informaron además que diversas instituciones, entre ellas la Defensa Civil Dominicana, las Fuerzas Armadas, la Cruz Roja Dominicana y la Policía Nacional, se mantienen activas en labores de monitoreo, asistencia y posibles evacuaciones preventivas en zonas de alto riesgo.
En cuanto a las condiciones marítimas, se recomienda a las embarcaciones pequeñas y medianas navegar con extrema precaución en la costa Caribeña, debido a la reducción de visibilidad provocada por lluvias intensas y actividad eléctrica.
La situación permanece bajo vigilancia constante, mientras la vaguada continúa generando condiciones propicias para nuevas precipitaciones, manteniendo en alerta a gran parte del país y obligando a las autoridades a reforzar los llamados a la prevención y a la prudencia ciudadana.















Deja una respuesta