Santo Domingo. El dirigente político Abel Martínez aseguró que el reciente discurso presidencial, aunque bien estructurado y lleno de promesas de desarrollo, tecnología y reducción de la pobreza, corre el riesgo de quedarse solo en palabras.
“El discurso tuvo forma de poema: inspira y genera esperanza. Pero lo que necesitamos son hechos concretos, no retórica recurrente”, señaló Martínez.
El dirigente enfatizó que hablar de modernización del Estado y transformaciones estructurales está bien, pero la verdadera medida del progreso está en cómo impacta la vida diaria de los ciudadanos: su seguridad, la calidad de los servicios públicos y la economía familiar.
“Muchos anuncios suenan correctos, pero si no se traducen en resultados tangibles, la palabra pierde valor. La patria se construye con coherencia entre palabra y acción”, concluyó.
Martínez reconoció que algunas iniciativas podrían ser positivas si se ejecutan con eficiencia y transparencia, pero recalcó que los dominicanos ya no se conforman con promesas; exigen resultados reales.














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