En medio de cuestionamientos, el pleno de la Cámara de Cuentas aclaró que en ningún momento se abordó un incremento de sueldos, sino la posibilidad de otorgar estímulos vinculados al desempeño institucional y al volumen de trabajo asumido durante el último año.
Así lo sostuvo este martes su presidenta, Emma Polanco, en el acto de presentación de la Memoria Anual y Rendición de Cuentas correspondiente al más reciente período de gestión. La funcionaria enfatizó que el enfoque de la entidad se ha centrado en reconocer el esfuerzo desplegado por su equipo técnico ante la carga operativa, descartando cualquier planteamiento relacionado con ajustes salariales.
Polanco destacó que, durante el período evaluado, el órgano auditor produjo cerca de noventa informes de fiscalización, una cifra que contrasta marcadamente con la gestión anterior, que apenas registró dos en su último año. De ese total, alrededor de cincuenta expedientes fueron remitidos a la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), tras identificarse posibles indicios de irregularidades, mientras que el resto reflejó inconsistencias de carácter administrativo.
No obstante, precisó que la Cámara de Cuentas no posee facultades sancionadoras, limitándose a la revisión exhaustiva de evidencias documentales y a la remisión de casos al Ministerio Público cuando lo considera pertinente.
Limitaciones operativas y necesidad de personal
En otro orden, la titular del organismo advirtió sobre el déficit de recursos humanos que enfrenta la institución. Actualmente dispone de unos 300 auditores para supervisar más de 1,400 entidades, lo que obliga a reforzar la plantilla con al menos 200 profesionales adicionales.
Cada proceso de auditoría demanda equipos de aproximadamente nueve especialistas, y el costo anual por auditor —incluyendo formación, equipamiento y logística— ronda los dos millones de pesos, lo que representa un desafío presupuestario significativo para el Estado.
Reposicionamiento institucional y supervisión legislativa
Polanco aseguró que la entidad ha logrado reencauzar su operatividad, fortalecer sus capacidades técnicas y reafirmar su compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas.
Por su parte, el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, valoró la entrega anticipada del informe, subrayando que cumple con el mandato constitucional de presentar resultados antes del cierre de la primera legislatura. Asimismo, adelantó que los legisladores intensificarán su labor de supervisión mediante visitas periódicas al organismo fiscalizador.
En la misma línea, el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, destacó la relevancia de las medidas adoptadas por la institución, al considerar que contribuyen al fortalecimiento de la transparencia en la administración pública y consolidan una gestión más eficiente y responsable.













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