El papa León XIV reivindicó este jueves el papel de la Iglesia en la lucha por la justicia y la solidaridad durante una multitudinaria misa en el estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial, último acto de su gira por África.
A pesar de la intensa lluvia, cerca de 30.000 fieles colmaron el recinto para acompañar al pontífice, en una muestra de fervor que marcó su paso por el país africano, donde miles de personas salieron a las calles durante toda la visita.
En una homilía pronunciada en español, el papa aseguró que en Cristo se encuentra “plenitud de vida y de sentido”, ofreciendo un mensaje directo a quienes sufren injusticias, miedo o necesidad.
El líder de la Iglesia católica advirtió sobre “una tristeza individualista” nacida del egoísmo y la búsqueda de placeres superficiales, señalando que este comportamiento cierra el corazón a los demás y aleja a las personas de Dios.
“Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás”, expresó, subrayando la importancia de la apertura y la empatía hacia los más vulnerables.
Compromiso social de la Iglesia
El pontífice defendió que el amor de Dios impulsa el compromiso cristiano, especialmente en la promoción de la justicia social y la solidaridad con los pobres, e instó a la Iglesia a continuar con la misión de los primeros discípulos de Jesús.
Asimismo, animó a que la Palabra de Dios se convierta en “pan bueno para todos”, reforzando el papel evangelizador en tiempos de crisis social y espiritual.
Petición de esclarecimiento
Al inicio de la celebración, el papa expresó su pesar por la muerte del sacerdote Fortunato Nsue, ocurrida en circunstancias aún no aclaradas.
Pidió evitar especulaciones, pero instó a que se investiguen las causas del fallecimiento, luego de que algunos medios sugirieran la posibilidad de un asesinato, un hecho que ha generado inquietud en la comunidad religiosa local.














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