Las fuertes lluvias e inundaciones que afectan gran parte de República Dominicana aumentan el riesgo de aparición y propagación de enfermedades, entre ellas las respiratorias, gastrointestinales, la leptospirosis y el dengue, cuya incidencia registra un incremento este año.
Las precipitaciones, asociadas a varias vaguadas, coinciden con el inicio del período en que suelen aumentar las infecciones respiratorias, causadas por virus como la influenza, el sincitial respiratorio, el adenovirus, el metapneumovirus y el SARS-CoV-2, responsable de la COVID-19.
Los niños, los adultos mayores y las personas con enfermedades preexistentes son los grupos más vulnerables a sufrir complicaciones, como neumonía, bronquitis, dificultad respiratoria grave y deshidratación.
Tras las lluvias, también aumenta la preocupación por las enfermedades transmitidas por vectores, especialmente el dengue, que se propaga mediante la picadura del mosquito Aedes aegypti, el cual se reproduce en recipientes y otros espacios donde se acumula agua.
Según el más reciente informe epidemiológico citado por el Ministerio de Salud Pública, el país acumula 415 casos confirmados de dengue y una muerte en lo que va de año, un 59 % más que en el mismo período de 2025, cuando se reportaron 254 casos y ningún fallecimiento.
Leptospirosis registra aumento de casos y muertes
La leptospirosis constituye otra de las principales amenazas sanitarias durante las inundaciones, debido al riesgo de contacto con agua o suelos contaminados con la bacteria que causa la enfermedad.
En lo que va de año, se han confirmado 281 casos y 20 fallecimientos por esta infección, frente a los 150 casos y 15 muertes registrados durante el mismo período del año pasado. Estas cifras representan un aumento aproximado del 87 % en los casos y del 33 % en los fallecimientos.
Prevención y responsabilidad compartida
Ante este panorama, las medidas de prevención incluyen tanto el autocuidado de la población como la vigilancia epidemiológica y la respuesta oportuna de las autoridades sanitarias.
Entre las recomendaciones figuran lavarse las manos con agua y jabón, especialmente después de ir al baño, antes de preparar o consumir alimentos y después de cambiar los pañales a los bebés. También se aconseja lavar frutas y vegetales, limpiar los envases de alimentos y bebidas antes de consumirlos y garantizar que el agua utilizada para beber y cocinar sea potable.
Asimismo, es importante mantener limpios los alrededores de las viviendas, eliminar recipientes que puedan acumular agua de lluvia y tapar adecuadamente los depósitos destinados a las labores domésticas.
Para reducir el riesgo de leptospirosis, se recomienda evitar caminar descalzo o introducir los pies en aguas estancadas, sucias o potencialmente contaminadas, especialmente en zonas inundadas.
Las autoridades sanitarias y la población deben mantener las medidas preventivas durante y después de las lluvias, cuando persisten las condiciones que favorecen la propagación de distintas enfermedades.













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