Obispo Manuel Ruiz encabeza confirmaciones durante las fiestas patronales de la parroquia san Felipe Neri en Villa Duarte

SANTO DOMINGO. – En el marco de las fiestas patronales de la Parroquia San Felipe Neri, ubicada en la zona pastoral Villa Duarte–Las Américas, se celebró una solemne Eucaristía presidida por Mons. Manuel Ruiz, obispo de la Diócesis Stella Maris, durante la cual 12 niños y adolescentes recibieron el sacramento de la Confirmación.

La celebración reunió a fieles, familias y agentes pastorales en un ambiente de oración, fraternidad y alegría comunitaria, fortaleciendo la vida de fe de la comunidad parroquial en honor a San Felipe Neri, patrono de la parroquia.

Durante su homilía, Mons. Manuel Ruiz realizó una profunda reflexión sobre la vida cristiana, comparándola con una escalera espiritual cuyos primeros peldaños se construyen a través de los sacramentos del Bautismo, la Comunión y la Confirmación, permitiendo a los fieles avanzar bajo la gracia santificante.

Utilizando ejemplos cercanos a la realidad social y a la identidad local, el prelado comparó el anhelo de obtener la ciudadanía terrenal y los esfuerzos que muchas personas realizan por emigrar o regularizar a sus familias, con la verdadera meta de los creyentes: la ciudadanía del cielo.

“El Señor nos dice que la ciudadanía nuestra es la del cielo. Es gratis, pero sí tiene exigencias”, expresó el obispo, exhortando a los presentes a poner en práctica la Palabra de Dios para transformar la sociedad siendo luz, sal y levadura en el mundo.

Asimismo, dirigió un mensaje especial a los padrinos y madrinas, a quienes definió como “papás y mamás en la fe”, recordándoles la gran responsabilidad espiritual que asumen ante Dios como acompañantes de sus ahijados en el camino cristiano.

“Usted le está diciendo al Señor que va a hacer todo lo posible para que su ahijado llegue al cielo. Tamaño compromiso tienen ustedes; por eso no se pueden desentender”, advirtió Mons. Ruiz.

El obispo también exhortó a toda la comunidad parroquial de Villa Duarte a integrarse activamente en los espacios de servicio de la Iglesia y a mantener una vida comunitaria constante.

“Si usted quiere que el Señor lo conozca, ¿qué tiene que hacer? Ir mucho a la iglesia, dejarse ver por el Señor y hacer un esfuerzo para vivir la Palabra”, manifestó.

Tras la homilía, se realizó el rito de renovación de las promesas bautismales, en el que los confirmandos renunciaron a Satanás y proclamaron su fe en Dios Padre, en Jesucristo y en el Espíritu Santo.

Posteriormente, mediante el antiquísimo gesto litúrgico de la imposición de manos y la unción con el santo crisma, Mons. Manuel Ruiz transmitió el don del Espíritu Santo a los 12 nuevos confirmados, consagrándolos como testigos y defensores de la fe en sus familias y comunidades.

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