La Guardia Costera estadounidense informó que repatrió el domingo a República Dominicana a 32 migrantes que fueron detenidos tras interceptar una embarcación improvisada con 40 indocumentados a bordo cerca de la isla de Desecheo, ubicada en el oeste de Puerto Rico.
El buque guardacostas estadounidense Heriberto Hernández interceptó la embarcación sospechosa y embarcó a 36 dominicanos, tres haitianos y un uzbeko.
Esta operación formó parte de la iniciativa del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF, por sus siglas en inglés), establecido en virtud del Decreto Ejecutivo 14159, ‘Protección del pueblo estadounidense contra la invasión’.
«A cualquiera que esté pensando en participar en un viaje de migración marítima ilegal, ¡No se haga a la mar! Estos viajes son extremadamente peligrosos y, en la mayoría de los casos, implican embarcaciones gravemente sobrecargadas e inaptas para la navegación, que se hunden y carecen de equipo de salvamento. Quienes sean sorprendidos participando en un viaje ilegal podrían enfrentarse a posibles acciones judiciales o ser repatriados», advirtió Romano.












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