Más allá de la pirámide invertida: el periodismo que necesitamos

Por Wendy Carrasco, periodista y educadora.

¿De qué sirve que una noticia llegue a millones de personas si no logramos que esas personas comprendan su verdadero significado?

Esta pregunta me lleva a reflexionar sobre uno de los mayores desafíos del periodismo digital: la inmediatez informativa y sus consecuencias cuando la rapidez se impone sobre la verificación y la responsabilidad profesional.

Hoy, una noticia puede recorrer el mundo en cuestión de segundos. Sin embargo, esa capacidad de difusión no siempre garantiza que la sociedad esté mejor informada. Muchas veces, la información llega con rapidez, pero sin el contexto necesario para comprender los acontecimientos. En otras ocasiones, puede generar confusión y provocar rectificaciones que pudieron evitarse mediante una investigación más rigurosa.

Durante mi trayectoria profesional he sido testigo de importantes transformaciones en el ejercicio periodístico. Desde mis primeros años en Hoy Digital hasta la actualidad, he podido apreciar cómo las herramientas tecnológicas han revolucionado nuestras formas de producir y consumir noticias.

Pero hay algo que considero fundamental: la competencia por publicar primero jamás debería estar por encima del compromiso con la verdad.

Es necesario reconocer que rectificar un error es parte de la responsabilidad ética del periodista. Lo cuestionable es convertir la publicación apresurada de informaciones no verificadas en una práctica habitual, bajo la idea de que siempre habrá oportunidad de corregir después.

Durante nuestra formación aprendimos la importancia de la pirámide invertida y las preguntas esenciales del periodismo: qué, quién, cuándo, dónde, cómo y por qué. Esa estructura continúa siendo valiosa, pero el entorno digital nos exige reflexionar sobre la necesidad de ir más allá de la presentación inmediata de los hechos.

Como periodista y educadora, me preocupa especialmente que la velocidad con que circula la información no siempre esté acompañada de una comprensión adecuada de su contenido.

No podemos medir la calidad del periodismo solamente por la cantidad de seguidores, las visualizaciones o la rapidez con que una publicación se convierte en tendencia.

Necesitamos un periodismo que informe, pero que también contribuya a formar ciudadanos capaces de comprender, cuestionar y analizar la realidad.

La inmediatez puede posicionar una noticia, pero solamente la veracidad, el contexto y la responsabilidad profesional pueden sostener su credibilidad.

El periodismo que necesitamos no es únicamente el que llega primero, sino el que informa con responsabilidad y ayuda a la sociedad a comprender mejor lo que sucede.

Wendy Carrasco
Periodista y educadora
Directora de 24horas.com.do

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