Santo Domingo. En medio de escenas de profundo dolor y consternación, familiares y allegados dieron el último adiós a Esmeralda Moronta de los Santos, la joven que perdió la vida presuntamente a manos de su expareja, luego de haber denunciado episodios de acoso y amenazas ante las autoridades competentes.
Las exequias de la víctima se realizaron en el cementerio Cristo Redentor, donde sus parientes aprovecharon el momento para elevar un vehemente llamado a las instituciones estatales y a la sociedad dominicana, exigiendo respuestas más eficaces frente a los casos de violencia de género.
Durante el sepelio, Carmen de los Santos, tía de la fallecida, evocó a Esmeralda como una joven afectuosa, llena de metas y con un futuro prometedor por delante. “Iba a ser una grande”, expresó con visible pesar.
La pariente sostuvo que el sistema judicial y de protección no actuó con la contundencia necesaria para salvaguardar la integridad de su sobrina, quien —según relató— vivía bajo un constante estado de temor antes del trágico desenlace.
“Le falló la justicia, le falló el sistema. Ella tenía miedo y lo comunicaba constantemente a su madre. Incluso al momento del hecho estaba hablando con ella”, narró.
Exigen acciones concretas para mujeres denunciantes
Por su parte, Estefanía Moronta, hermana de Esmeralda, insistió en la urgencia de fortalecer la aplicación de la Ley 24-97 sobre violencia intrafamiliar y de género, señalando que muchas mujeres quedan desprotegidas inmediatamente después de formalizar una denuncia.
La joven planteó la necesidad de implementar mecanismos de acompañamiento y vigilancia para las víctimas que acuden a las fiscalías en busca de ayuda, argumentando que ninguna mujer denuncia si no se encuentra en una situación límite.
Asimismo, dirigió un mensaje directo al presidente Luis Abinader, a la ministra Gloria Reyes y a la procuradora Yeni Berenice Reynoso, solicitando una supervisión constante de los protocolos de atención y protección a víctimas. “Si una mujer va a poner una denuncia, debe salir de allí con acompañamiento y vigilancia. No puede quedar sola”, manifestó.
Estefanía también expresó el deseo de que el caso de su hermana marque un punto de inflexión y no quede relegado por el paso de los días y el surgimiento de nuevos hechos violentos.“Queremos que Esmeralda sea la última víctima de este año 2026 y que las autoridades asuman realmente su responsabilidad”, afirmó.
Familia cuestiona indiferencia social ante la violencia
En tanto, Ángel Moronta, primo de la víctima, criticó no solo la falta de reacción de las autoridades, sino también la indiferencia de algunos ciudadanos que presenciaron la persecución en plena vía pública sin intervenir ni alertar oportunamente.
A su juicio, la sociedad dominicana debe asumir una actitud más solidaria y participativa frente a situaciones de peligro. “Muchas personas simplemente se quedaron observando. Eso demuestra una preocupante falta de empatía”, expresó.
El joven advirtió que la ausencia de respuestas rápidas por parte de los organismos de seguridad está dejando a numerosas mujeres en estado de vulnerabilidad extrema.
Finalmente, exhortó a la ciudadanía a no permanecer pasiva frente a hechos de violencia y a colaborar activamente cuando presencien agresiones en espacios públicos.












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