¿Qué falla en una foto oficial?

 

Santo Domingo, D.N.
22 de septiembre de 2026. –

Por: Heber Reyes.

La foto oficial de un evento, constituye el recuerdo perfecto y el momento más relevante para descartar la importancia del evento mismo, y de las autoridades y personalidades que estuvieron acompañando a la persona que tuvo la cortesía de que usted fuera parte de su historia: «El anfitrión»

Sin embargo; no en todos los actos la foto oficial se puede realizar con éxito, ¿por qué? Porque existe un mínimo común denominador que se presenta en la realización de misma, ¿cuál es? «La improvisación».

Algunas personas no entienden que, la realización de una foto oficial, conlleva un objetivo que va alineado a la naturaleza del acto y al mensaje determinado que persigue proyectar la institución, en coordinación con las disposiciones e instrucciones que emanan del anfitrión en el proceso de la planificación del evento.

Por eso, cuando llega el momento de tomar la foto oficial, una buena planificación asegurará y alejará por completo toda improvisación que pudiera surgir en ese momento y deslucir su acto. Digo esto porque, los actos que no son meramente planificados con todos sus detalles puestos en su lugar, tienden a dañarse por la falta de planificación.

Por lo general, la foto oficial se realiza al final o en medio del evento, y suele crear tensión en ese momento, porque, se convierte en el espejo de gestión de la institución, y es donde usted teme fallar.

¿Cuándo se falla en una foto oficial?

1) Cuando no se planifica la foto oficial en el pre-evento.

2) Cuando no conoce la naturaleza y objetivo del evento.

3) Cuando no existe una lista con los nombres de las autoridades.

4) Cuando la foto oficial no figura en el programa protocolar.

5) Cuando no se tiene definido el momento exacto de la foto oficial.

6) Cuando el maestro de ceremonia no tiene conocimiento de la foto oficial.

7) Cuando se cuelan personas que no son parte de la foto oficial.

8) Cuando el protocolo no tiene carácter y permite que se dañe la foto oficial.

9) Cuando usted comparte el centro métrico, con alguien de menor rango que el anfitrión.

10) Finalmente; Cualquier cambio o sugerencia en el momento de la foto oficial, corresponde al anfitrión.

Estás son algunas posibles recomendaciones que les compartimos, sobre todo, a quienes tienen responsabilidades en las instituciones públicas o privadas en los distintos departamentos de protocolo. De esta manera, podrán evitar estos errores y ser más efectivos en sus trabajos.

Quiénes muchas veces creen que deben ser parte de una foto oficial, no deben confundir la deferencia personal con la precedencia institucional, ya que, la primera proviene de la cortesía del anfitrión, y la segunda, por leyes, normas, decretos o reglamentos, que protegen los cargos e investidura de las personas.

En ese sentido, el protocolo se convierte en el garante de la investidura, sobre todo, si conoce de las normas jurídicas, y si conoce a las personas que la ostentan.

Otro dato importante que debe tener presente el experto en protocolo es, conocer el escenario donde se realizará la foto oficial, ya que, por razones de simetría, seguridad y estética visual, la misma debe guardar un estándar profesional, para la divulgación en los distintos medios de comunicación.

Concluyo diciendo que, la foto oficial se convierte en un documento visual que refresca los antecedentes institucionales que son y serán la memoria histórica de la gestión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *